Trump genera polémica mundial: le pide a Irán que no vaya al Mundial y la respuesta fue contundente
Un mensaje público de Donald Trump desata una crisis inédita en el fútbol mundial. ¿Terminará Irán yendo al Mundial 2026 tras esta advertencia y la respuesta que congeló a la FIFA? Los detalles de una pulseada que va más allá del deporte.
En un giro inesperado que mezcla deporte y alta política, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, desaconsejó públicamente la participación de la selección iraní en el próximo Mundial. El mensaje, publicado en su red social Truth, llega en medio de un tenso escenario geopolítico y provocó una respuesta inmediata y dura desde el gobierno de Irán, poniendo en duda la presencia del equipo asiático en la cita planetaria.
“La selección nacional de fútbol de Irán es bienvenida al Mundial, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad. ¡Gracias por su atención a este asunto!, Presidente Donald J. Trump”, escribió el líder republicano. La declaración sorprende porque apenas un día antes, Trump se había reunido con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para hablar de los preparativos del torneo.
En ese encuentro, a solo 93 días del partido inaugural, Trump le había garantizado a Infantino que la selección de Irán sería bienvenida en suelo estadounidense. El rápido cambio de postura, expresado en un foro público, añade una capa de imprevisibilidad a un evento que busca estar por encima de los conflictos políticos.
La tajante respuesta desde Irán
La reacción desde el país persa no se hizo esperar. Horas después del mensaje de Trump, un funcionario del gobierno iraní salió al cruce con una declaración que dejó poco espacio a la interpretación. El secretario de Deportes, Ahmad Donyamali, afirmó a la agencia dpa que el equipo nacional no concurriría al Mundial porque “no están dadas las condiciones”.
“Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial”, declaró Donyamali, en una clara referencia a las tensiones políticas con Estados Unidos. Sin embargo, esta renuncia aún no se ha manifestado de forma oficial ante la FIFA, lo que genera dudas sobre su concreción final.
Distintos actores del fútbol internacional han puesto en tela de juicio la afirmación del funcionario, sugiriendo que podría tratarse de una postura política inicial que podría revisarse. La incertidumbre rodea ahora la preparación y la participación de uno de los equipos clasificados para el torneo.
Un calendario en el aire
La selección de Irán tiene un camino trazado en el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Su participación estaba programada con tres partidos en suelo estadounidense: el 15 de junio frente a Nueva Zelanda y el 21 de junio contra Bélgica, ambos en Los Ángeles; y el cierre de la fase de grupos el 26 de junio ante Egipto, en Seattle.
La posible ausencia de Irán no solo afectaría al Grupo B, sino que obligaría a la FIFA a reestructurar el calendario y buscar un reemplazo en un tiempo récord. La situación crea un precedente delicado donde las tensiones diplomáticas amenazan con invadir el terreno de juego, algo que el organismo rector del fútbol mundial siempre intenta evitar.
El episodio deja al descubierto la fragilidad de la promesa de unir al mundo a través del deporte cuando los conflictos entre naciones alcanzan un punto crítico. Mientras Trump lanza advertencias públicas sobre la “seguridad” del equipo visitante, Irán responde con una negativa que parece más política que deportiva, dejando a millones de aficionados a la espera de una solución.

Trump le había garantizado al presidente de la FIFA un buen trato a la selección iraní durante el Mundial. Hoy el panorama parece haber cambiado.