Trump le pidió a Ucrania que deje de bombardear refinerías rusas y desató una crisis abierta con Zelenski
Trump había pedido a Kiev que frenara los ataques a refinerías rusas para no encarecer el diésel. Ucrania igual bombardeó una terminal en Rostov y la respuesta del presidente de EE.UU. fue lapidaria: pidió un nuevo líder para Ucrania.
La tensión entre Washington y Kiev escaló este sábado a un nivel pocas veces visto. Un ataque ucraniano contra una terminal petrolera en Rusia y el pedido de Donald Trump de reemplazar a Volodimir Zelenski al frente de Ucrania profundizaron la grieta entre ambos gobiernos, justo después de que Estados Unidos anunciara una flexibilización temporaria de las sanciones para permitir la venta de diésel ruso en el mercado internacional.
La ofensiva ucraniana provocó un incendio en la terminal petrolera Yug Rusi, ubicada en la región de Rostov. El gobernador de esa jurisdicción aseguró que fueron interceptados más de 50 drones y que no hubo heridos.
Trump apuntó contra Zelenski y pidió un nuevo líder
El presidente estadounidense cuestionó los ataques contra las instalaciones energéticas rusas y sostuvo que ponen en riesgo el abastecimiento de combustible. Fue entonces cuando lanzó su frase más dura: "Creo que ya es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente", declaró ante la prensa. También sugirió que el país busque "un nuevo líder que pueda negociar".
Trump acusó a su par ucraniano de desaprovechar oportunidades para terminar la guerra y vinculó las ofensivas contra la industria petrolera con el precio del diésel. "Zelenski podría haber puesto fin a esta guerra muchas veces. Muchas, muchas veces. Y decide no hacerlo", afirmó.
Según el mandatario estadounidense, Washington había pedido a Kiev que evitara atacar las refinerías. Su argumento: esas operaciones afectan tanto a los consumidores estadounidenses como al mercado mundial, debido al peso de Rusia en el suministro de combustible. "Quiere causar problemas a nuestros agricultores y ganaderos con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del diésel en todo el mundo", sostuvo.
Las declaraciones sumaron presión sobre Zelenski, quien había cuestionado el acuerdo entre Trump y Vladímir Putin. El mandatario ucraniano consideró que permitir nuevas ventas de productos petrolíferos rusos representa "una inversión en una guerra que debe terminar, no prolongarse".
Zaporiyia: el bombardeo ruso que dejó doce muertos
En paralelo, Zelenski informó sobre un ataque ruso contra edificios residenciales en Zaporiyia. El saldo, según las cifras que difundió el propio presidente ucraniano, fue de doce muertos —entre ellos tres niños— y 14 heridos.
"Hoy, Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel al lanzar cinco bombas planeadoras sobre edificios residenciales en Zaporiyia", escribió Zelenski.
El mandatario ucraniano defendió la necesidad de mantener la presión militar sobre Moscú y anticipó que su país responderá a los bombardeos. "Rusia debe entender que necesita detener la guerra, y para que eso ocurra, Rusia debe sentir sus pérdidas", expresó. Agregó que las capacidades ucranianas de largo alcance permiten sostener esa respuesta.
El acuerdo de combustible que está detrás del conflicto
El trasfondo de la disputa es el anuncio que Trump realizó después de una conversación con Putin. Según el presidente estadounidense, Rusia suministrará más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, otras 500.000 durante noviembre y un millón inmediatamente después.
Trump también anunció una entrega adicional de tres millones de toneladas, condicionada al estado de las refinerías rusas. Para habilitar las operaciones, el Departamento del Tesoro informó que emitirá una licencia temporal.
La Casa Blanca presentó la medida como una herramienta para reducir los precios de la energía, especialmente para agricultores, ganaderos y camioneros. Kiev, en cambio, advirtió que el alivio de las sanciones permite a Rusia obtener recursos para continuar la guerra.
Zelenski había planteado una alternativa: que ambos países dejaran de atacar sus respectivas instalaciones energéticas. En ese marco, sostuvo que Ucrania no incendiaría refinerías rusas si Moscú cesaba las ofensivas contra la infraestructura energética ucraniana.
