Trump redobla el ataque: investiga a Harvard, Yale y otras siete universidades y suspende a Microsoft y Adobe de un programa clave para extranjeros

El gobierno de Trump redobla la presión sobre las visas para extranjeros: hay universidades de elite bajo investigación y gigantes tecnológicos suspendidos de un programa clave para la residencia. Lo que se sabe hasta ahora, y lo que puede cambiar para quienes planean estudiar o trabajar en Estados Unidos.

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Trump redobla el ataque: investiga a Harvard, Yale y otras siete universidades y suspende a Microsoft y Adobe de un programa clave para extranjeros
Trump redobla el ataque: investiga a Harvard, Yale y otras siete universidades y suspende a Microsoft y Adobe de un programa clave para extranjeros

El Departamento de Trabajo abrió expedientes por el uso de visas J-1 en nueve casas de estudio de elite y dejó fuera del programa PERM a ocho gigantes tecnológicos, un golpe directo a los planes de residencia de miles de trabajadores extranjeros.

La administración de Donald Trump profundizó este jueves su ofensiva contra la inmigración calificada con una medida doble: por un lado, puso bajo la lupa a nueve universidades de primera línea por presuntas irregularidades en sus programas de intercambio; por el otro, suspendió a Microsoft, Adobe y seis grandes empresas de servicios informáticos de un mecanismo clave para obtener la residencia permanente en Estados Unidos.

Harvard, Yale y el resto de la lista

El Departamento de Trabajo inició investigaciones por el supuesto mal uso de las visas J-1 en Harvard, Yale, Stanford, Brown y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). A esas instituciones se suman la Universidad de Pittsburgh, la Universidad de California en Davis, Caltech y la Universidad Estatal de Arizona.

Según la administración, estas casas de estudio habrían utilizado el programa de visitantes de intercambio para incorporar estudiantes, investigadores o académicos extranjeros en condiciones que podrían deprimir los salarios de los trabajadores estadounidenses. El inspector general del Departamento de Trabajo, Anthony D’Esposito, confirmó que ya se enviaron citaciones a las universidades.

“Investigaremos si la influencia extranjera, las relaciones financieras indebidas o el abuso de visas están comprometiendo la investigación financiada con fondos federales”, declaró D’Esposito.

Las visas J-1 permiten la entrada temporal de extranjeros que participan en programas de intercambio, investigación, educación, capacitación y otras actividades académicas o profesionales. El vicepresidente JD Vance cuestionó con especial dureza su uso en el ámbito universitario y sugirió que algunas instituciones recurren a estos programas para reducir costos laborales.

La avanzada contra Harvard no es nueva. El año pasado, el Departamento de Seguridad Nacional ya había exigido a la universidad documentación sobre la conducta de estudiantes extranjeros y el cumplimiento de las normas migratorias. En ese momento, Harvard calificó la medida como una represalia, aunque aseguró que cumpliría con las exigencias legales.

Un día antes de estas investigaciones, el gobierno había propuesto una tarifa de 70.000 dólares para las instituciones que participen del programa de Capacitación Práctica Opcional (OPT), que permite a estudiantes extranjeros trabajar en empleos relacionados con sus estudios durante o después de su formación académica.

El golpe a las tecnológicas

El Departamento de Trabajo también anunció la suspensión de Microsoft, Adobe y seis grandes firmas de servicios informáticos —Cognizant, Infosys, Tata Consultancy Services, Wipro, HCL Technologies y Capgemini— del programa de Certificación Laboral Permanente, conocido como PERM.

Este programa es un paso fundamental para que un trabajador extranjero pase de una visa temporal a la residencia permanente. Para acceder, las empresas deben demostrar que la contratación de un trabajador extranjero no perjudicará los salarios, las condiciones laborales ni las oportunidades de empleo de los estadounidenses.

El secretario de Trabajo, Keith Sonderling, informó que el gobierno no aceptará nuevas solicitudes ni procesará las que estén pendientes de las empresas alcanzadas por la suspensión. La medida, en principio, no cancela las visas H-1B vigentes, pero puede bloquear una vía habitual para que esos trabajadores obtengan la residencia permanente.

Las visas H-1B están destinadas a trabajadores extranjeros altamente calificados en ocupaciones para las que las empresas sostienen que no encuentran suficientes trabajadores estadounidenses. El sector tecnológico es uno de los principales usuarios: cerca de tres cuartas partes de las visas aprobadas corresponden a trabajadores provenientes de la India.

Microsoft quedó en el centro de la tormenta. Vance acusó a la compañía de haber despedido el año pasado a 6000 trabajadores estadounidenses mientras obtenía 6300 visas H-1B y cerca de 3000 tarjetas de residencia permanente.

“Son una gran empresa estadounidense, pero tienen que contratar a grandes trabajadores estadounidenses”, afirmó el vicepresidente, quien acusó a Microsoft de utilizar el sistema para reemplazar empleados locales por extranjeros.

La suspensión también alcanza a firmas indias de tecnología y subcontratación como Infosys, Tata Consultancy Services, Wipro y HCL, que figuran entre los mayores usuarios del programa H-1B. Según datos oficiales, Amazon fue el mayor empleador de beneficiarios aprobados de H-1B durante el año fiscal 2026, seguido por TCS, Infosys, Apple y Microsoft.

El anuncio se produjo horas antes de que Trump condecorara al CEO de Microsoft, Satya Nadella, con la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación, una de las principales distinciones del país en la materia. Nadella había participado el 29 de septiembre en una cumbre sobre inteligencia artificial en la Casa Blanca.

La ofensiva migratoria contrasta con los esfuerzos de Trump por mantener una relación cercana con los gigantes tecnológicos y con los líderes de empresas que considera estratégicas para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Estas medidas representan la escalada más amplia hasta ahora contra los programas de inmigración para trabajadores altamente calificados. Llegan después de que la Casa Blanca impusiera el año pasado una tasa de 100.000 dólares para nuevas solicitudes H-1B de trabajadores contratados en el extranjero.

Agencias AP y Reuters

The HISTORIC action we’re taking today is a critical first step to END the MISUSE of the visa process and protect American Workers.

The suspensions of these companies from the permanent visa program are a HUGE WIN for hardworking Americans.

Our workforce is the most talented… pic.twitter.com/CLLubrysOT

— Secretary Keith Sonderling (@Sonderling47) October 8, 2026

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