Trump sale a la cancha en el último día: por qué se juega más de lo que dicen las encuestas
Seis de cada diez estadounidenses desaprueban su gestión y la economía se lleva casi todas las quejas. Trump igual sale a jugarse el todo por el todo en dos estados que creía seguros: qué se define este domingo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cierra este domingo su campaña para las elecciones de medio término con dos actos en Iowa y Kansas, dos estados que históricamente votaron republicano pero donde la disputa se volvió cerrada y podría definir el control de ambas cámaras del Congreso. La última encuesta nacional de NBC News, difundida este domingo, anticipa un escenario complicado para el oficialismo: el Partido Demócrata aventaja por siete puntos a los republicanos en la pulseada por el poder legislativo.
Según el sondeo, el 52% de los votantes registrados prefiere que el Congreso quede bajo control demócrata, mientras que el 45% se inclina por los republicanos y un 3% se mantiene indeciso. La brecha se amplía entre los independientes: allí la ventaja demócrata llega a 21 puntos.
Un rechazo que marca récord
El estudio ubica la desaprobación de Trump en un 60%, el nivel más alto registrado en sus dos mandatos dentro de esta serie de NBC News, contra un 40% de aprobación. Además, el 64% de los consultados considera que el mandatario no cumplió con sus expectativas, y el 70% opina que el rumbo del país es equivocado.
La economía y el costo de vida aparecen como las principales preocupaciones del electorado. Casi tres cuartas partes de los participantes se declaran insatisfechos con el estado de la economía y, por primera vez en tres décadas de esta encuesta, el 51% se muestra insatisfecho con su propia situación financiera personal.
El relevamiento se realizó entre el miércoles y el viernes sobre 1000 votantes registrados, con un margen de error de 3,1 puntos porcentuales.
Dos escalas clave y un antecedente que pesa
La primera parada del presidente será Dubuque, Iowa, donde buscará impulsar a cuatro candidatos republicanos que enfrentan carreras muy ajustadas. En ese estado, las encuestas solo muestran una ventaja clara para el partido de Trump en uno de los cuatro distritos en disputa para la Cámara de Representantes. Las otras tres demarcaciones están apretadas, al igual que la carrera por la gobernación, donde el republicano Zach Lahn aparece ligeramente por detrás de su rival demócrata, Rob Sand.
Tampoco está asegurada una victoria para Ashley Hinson, que compite con el demócrata Josh Turek por un asiento en el Senado. Ese escaño cobra especial relevancia porque las encuestas dan prácticamente por perdida la Cámara Baja para los republicanos y sugieren que los demócratas podrían arrebatarles también el exiguo control que hoy tienen en la Cámara Alta.
Más tarde, Trump viajará a Salina, Kansas, en el corazón agrícola del país. Allí se juega el asiento del Senado que disputan el republicano Roger Marshall y el pastor metodista Adam Hamilton, aspirante demócrata. Si Marshall no logra renovar, la derrota sería doblemente dolorosa para el oficialismo: Kansas no elige un senador demócrata desde hace 94 años.
El acto de Salina pondrá el broche final a una maratón de 28 mítines en los últimos 31 días. El presidente había anunciado en un principio que cancelaba estas actividades, pero finalmente decidió viajar y remarcó la importancia de su presencia en territorios donde en 2024 ganó por diferencias de dos dígitos y donde el apoyo republicano cayó durante sus casi dos años de gestión.