Tucumán aceptó un nuevo convenio por los comedores escolares: quién pone la mayor parte de la plata
Tucumán firmó un nuevo convenio por los comedores escolares y ahora la Provincia deberá hacerse cargo de la mayor parte del costo. La medida alcanza a más de 270.000 alumnos y a unas 1.100 escuelas, pero el dato que cambia todo está en los números que el decreto exige presentar cada año.
El Gobierno de Tucumán firmó una adenda con la Nación que reordena el financiamiento de los comedores escolares. Según el texto, los fondos nacionales no podrán superar el 25% del presupuesto total proyectado para las prestaciones alimentarias, mientras que la Provincia deberá garantizar al menos el 75% restante.
La modificación quedó formalizada en el Decreto N° 2.115/4, publicado el martes 29 de septiembre en el Boletín Oficial. A través de esa norma, el gobernador Osvaldo Jaldo autorizó al ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, a firmar la adenda al convenio vigente con la Secretaría de Educación de la Nación, organismo que depende del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello.
Las nuevas reglas rigen desde el ejercicio 2026 y abarcan el financiamiento, el seguimiento, el monitoreo, el control y la evaluación de la línea “Prestaciones a Comedores Escolares”, en un contexto de ajuste del gasto impulsado desde el Gobierno nacional.
Cómo funcionará el esquema
Cada año, la Secretaría de Educación nacional informará a Tucumán el presupuesto que le asignará. El texto aclara que el aporte de la Nación “no podrá superar el veinticinco por ciento (25%) del monto total proyectado” por la provincia para las prestaciones de ese ejercicio.
Con ese dato, Tucumán deberá presentar un Plan Anual que incluya todos los recursos destinados al programa, sean nacionales o provinciales. La Provincia tendrá que asegurar un aporte de “como mínimo, el setenta y cinco por ciento (75%)” y demostrarlo con documentación presupuestaria, financiera y contable. La Nación podrá revisar esos porcentajes cada año, según la evolución de las variables presupuestarias, económicas y de cobertura.
Una proporción que ya regía
Fijar el techo del 25% no significa que hasta ahora la Nación financiara una porción mayor ni que la adenda, por sí sola, achique los fondos para Tucumán.
Cuando la Provincia recuperó en 2024 las transferencias nacionales para los comedores, el convenio contemplaba un aporte de $7.135,9 millones. En aquel momento, el Ministerio de Desarrollo Social tucumano estimó que esos recursos cubrían entre el 16% y el 18% de la inversión total. Para enero y febrero de 2025, el Ejecutivo provincial informó una inversión cercana a los $6.700 millones para sostener los comedores durante el verano: el 75% salió de las arcas provinciales y el 25% restante, unos $1.676 millones, lo aportó la Nación.
La participación nacional sí fue mayor en otras épocas. Según datos difundidos por autoridades provinciales en 2020, la Nación llegó a financiar alrededor del 60% del programa en 2016, y esa proporción descendió con los años.
El peso del esfuerzo provincial
El Presupuesto 2026 de Tucumán asignó en un principio $1.225 millones a “Comedores Escolares”, dentro del programa Políticas Alimentarias del Ministerio de Desarrollo Social. Esa cifra no refleja el costo real del servicio, porque durante el año hubo modificaciones y transferencias presupuestarias tras los ajustes dispuestos por la Nación.
Solo para cubrir la contraprestación provincial de agosto, el Poder Ejecutivo autorizó una transferencia de $14.900 millones del Tesoro provincial: el refuerzo de un único mes superó en más de doce veces la partida original.
Al abrir las sesiones legislativas de 2026, Jaldo había señalado que en 2025 la Provincia financió el 91% de la inversión en comedores, que alcanzaron a más de 270.000 alumnos de unas 1.100 escuelas.
Más controles sobre alumnos, escuelas y recursos
La adenda también amplía la información que Tucumán deberá presentar. La Provincia tendrá que mantener actualizados los datos de las escuelas con comedor, la matrícula beneficiaria, las modalidades de las prestaciones, la ejecución presupuestaria y financiera, y las rendiciones de cuentas. Además, deberá actualizar la Base Nacional Homologada con la identificación de los estudiantes alcanzados, con el objetivo declarado de seguir sus trayectorias educativas y evaluar la cobertura del programa.
Tras el Plan Anual, habrá que elevar informes de avance y de cierre para medir el grado de ejecución física y financiera. Entre los datos exigidos figuran la matrícula total y la cantidad de alumnos que reciben prestaciones, discriminando cuántos son financiados solo por la Nación, cuántos solo por Tucumán y cuántos con fondos de ambas jurisdicciones. El mismo criterio se aplicará a las escuelas: total de establecimientos estatales, cuántos tienen comedor y quién financia cada servicio.
El formulario incorporado al decreto abarca desayuno, merienda, almuerzo, cena, copa de leche, refrigerio, colación, refuerzo y otras prestaciones. Para cada una, la Provincia deberá declarar la cantidad de raciones, el valor unitario promedio, el período en que se brinda y el costo total, con distinción entre aportes nacionales y provinciales.
Exigencias nutricionales
También se endurecen los requisitos de calidad alimentaria. Tucumán deberá detallar la composición de cada prestación: valor energético, macronutrientes, azúcares libres, fibra, vitaminas y minerales. A eso se suman las metas nutricionales y los criterios técnicos con que se definieron, los menús y su frecuencia de rotación, las evaluaciones realizadas y la intervención de nutricionistas en la planificación.
Con la publicación del decreto, Masso quedó habilitado para firmar la adenda. Las nuevas condiciones comenzarán a regir desde la firma y se mantendrán hasta que termine el convenio original.