El sarampión volvió al centro de la escena sanitaria en Tucumán: hay brotes en países vecinos y una visita que moverá miles de personas en pocos días. Quiénes deben vacunarse y qué esquema rige hoy.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán activó un seguimiento más estricto de la situación epidemiológica y puso el foco en un riesgo concreto: la posible reintroducción del sarampión en la provincia. La cartera que conduce Luis Medina Ruiz advirtió que los brotes registrados en países vecinos de la región, sumados a la llegada masiva de visitantes por la visita del Papa León XIV, configuran un escenario que obliga a extremar los recaudos.
El anuncio se dio en el marco del análisis semanal de la situación sanitaria, en el que las autoridades insistieron en tres ejes: completar los esquemas de vacunación, sostener las medidas de prevención y consultar al médico apenas aparezca cualquier síntoma compatible con la enfermedad.
Por qué preocupa la llegada del Papa
La visita de León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, moverá a una gran cantidad de personas de distintos países. Para el área sanitaria, ese desplazamiento representa una ventana de riesgo para la circulación de virus que ya no tienen presencia habitual en el país.
Por eso, el ministro remarcó la necesidad de tener las dosis correspondientes al día, mantener las medidas preventivas y hacer una consulta precoz ante cualquier síntoma que pueda parecerse al sarampión.
Quiénes deben vacunarse y con cuántas dosis
Desde la cartera sanitaria detallaron el esquema vigente. Los mayores de cinco años deben acreditar dos dosis de la vacuna contra el sarampión. En cambio, las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes y no necesitan aplicarse la vacuna.
En el caso de los niños, la primera dosis se coloca a los 12 meses. Para los nacidos a partir de julio de 2024, se prevé el adelantamiento de la segunda dosis, que se aplicará entre los 15 y los 18 meses.
Bronquiolitis: una meseta baja, pero con internaciones
El panorama respiratorio también ocupó buena parte del informe. Medina Ruiz explicó que Tucumán atraviesa una meseta baja de bronquiolitis, con menos de 200 casos, aunque las consultas e internaciones continúan, sobre todo en niños menores de dos años.
“Seguimos teniendo casos de bronquiolitis. Por los cambios de temperatura que estamos viviendo, con mañanas frías, jornadas de calor y lluvias, se mantiene una cantidad importante de casos que genera mayor demanda en las guardias y también internaciones, aunque con posibilidades de contención”, precisó el funcionario.
Gripe y COVID: qué circula hoy en la provincia
Respecto de la gripe, el ministro informó que en la actualidad circula influenza B, después del pico estacional que protagonizó la influenza A (H3N2). Recordó que la vacuna antigripal está disponible y protege contra ambos tipos de virus, por lo que pidió a los grupos de riesgo mantener los esquemas al día.
En cuanto al COVID-19, señaló que se detectaron algunos casos. Los registros diarios suelen oscilar entre cero y dos, aunque en jornadas puntuales llegaron a nueve o diez. Si bien los cuadros actuales suelen ser de menor gravedad, el virus sigue siendo un riesgo para las personas vulnerables, en especial quienes tienen defensas bajas o enfermedades crónicas.
“Es muy importante que las personas mayores de 60 años y quienes tienen enfermedades crónicas, como insuficiencia respiratoria o patologías cardíacas severas, completen su vacunación y reciban un refuerzo al menos una vez al año”, enfatizó.
Dengue y chikungunya: qué dicen los números
El relevamiento nacional, hasta la semana epidemiológica 41, confirmó seis casos de dengue y uno de chikungunya, todos importados. En virus respiratorios se observa una tendencia general decreciente, con predominio de influenza B y virus sincicial respiratorio.
En Tucumán, en cambio, no se registran casos confirmados de dengue ni de chikungunya en la presente temporada. En materia respiratoria, la provincia presenta una meseta alta de influenza, ya dentro de la zona de casos esperados, con predominio de rinovirus y un descenso sostenido de las bronquiolitis.
Con este panorama, el Ministerio de Salud Pública mantiene una vigilancia epidemiológica activa y un seguimiento permanente de las enfermedades transmisibles, con acciones centradas en la prevención, la detección temprana y la atención oportuna.