Tucumán: Escándalo en el IPV por cuotas irrisorias y un nuevo sistema que promete terminar con la especulación
¿Pagaban una casa con el precio de un café? El IPV de Tucumán reveló el escándalo de las cuotas irrisorias y lanzó un nuevo sistema que cambiará todo. Enterate cómo impactará en las 33.000 familias que necesitan una vivienda.
El sueño de la casa propia en la provincia parece estar a punto de cambiar para siempre. Una bomba de tiempo financiera, alimentada por años de cuotas simbólicas y adjudicaciones opacas, finalmente estalló en el Instituto Provincial de la Vivienda.
La revelación del interventor Hugo Cabral dejó al descubierto una realidad que muchos sospechaban pero nadie se atrevía a denunciar con tanta crudeza. Un sistema que, según sus palabras, fue “irresponsable” y desfinanció al Estado.
¿Cuál era el verdadero costo de una vivienda social?
Cabral fue directo al señalar la raíz del problema. Durante años, las cuotas que pagaban los adjudicatarios fueron equivalentes, o incluso menores, al precio de un café. Una práctica insostenible que generó un agujero financiero monumental.
“La vivienda tiene un valor real y hay que transparentarlo”, afirmó el funcionario. Para corregir este desvío, el IPVDU aprobó la creación de la Unidad de Valor Vivienda Tucumán (UVT).
¿Cómo funcionará el nuevo esquema de pagos?
El nuevo sistema ajustará las cuotas según el costo real de la construcción, tomando como referencia indicadores oficiales que se actualizan diariamente. La ley permite subsidiar hasta un 20%, y se aplicará cuando sea necesario.
La clave es que cada familia pagará en función de su capacidad económica. Quienes no puedan afrontar una cuota más alta podrán optar por plazos de financiación más largos, buscando una solución a medida para el bolsillo tucumano.
¿Se terminó la especulación con las casas del Estado?
Uno de los cambios más radicales es que las viviendas se adjudicarán en la modalidad de alquiler con opción a compra. Esta medida apunta directamente a frenar maniobras irregulares que desvirtuaban el objetivo social de los planes.
“Se terminó la especulación. No puede pasar que alguien pague una vivienda con cuotas irrisorias y después la alquile o la venda a valores de mercado”, remarcó Cabral con firmeza.
¿Cuál es el déficit habitacional que enfrenta la provincia?
Los números son contundentes y revelan la magnitud del desafío. Según datos censales, el déficit cuantitativo, es decir la necesidad de viviendas nuevas, ronda las 33.000 unidades en todo Tucumán.
Sin embargo, existe además un déficit cualitativo que afecta a aproximadamente 175.000 familias. Este incluye problemas de hacinamiento, necesidad de ampliaciones o falta de servicios básicos en las viviendas existentes.
¿Qué pasará con las obras paralizadas y las inscripciones?
El interventor confirmó un dato alentador: durante 2025 se reactivaron 2.300 viviendas que estaban paralizadas, algunas desde hacía hasta tres años. De ese total, 485 unidades fueron terminadas y entregadas antes de fin de año.
Para 2026, comenzaron 1.815 viviendas en ejecución activa en toda la provincia. Cabral fue enfático al advertir sobre estafas: la inscripción a los planes es gratuita y permanente solo a través de la página web oficial del Instituto.
Las futuras adjudicaciones se realizarán mediante sorteos públicos en cada localidad, ante escribano. El objetivo final es lograr un sistema “lógico, transparente y sustentable” para las miles de familias que aún esperan una solución.