Tucumán: la obra que prometía terminar con las inundaciones y el dato que la explica
La obra se presentó como la solución definitiva a las inundaciones del sur de la capital, pero la propia intendenta puso el foco en lo que todavía no está resuelto. El detalle que puso sobre la mesa en pleno acto.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, y el vicegobernador Miguel Acevedo encabezaron la habilitación de un sistema de desagües pluviales en la zona sur de la capital, una intervención que alcanza a 17 barrios y que demandó una inversión superior a los $1.358 millones, aportados en partes iguales por el Municipio y la Provincia.
La ceremonia se realizó en el predio de la Planta Logística Tucumán. Además de los funcionarios, estuvieron legisladores provinciales, concejales, el secretario de Obras Públicas, Claudio Bravo, representantes de Galindo Construcciones SRL —la firma a cargo de los trabajos— y del gremio de la UOCRA Tucumán, que conduce David Acosta.
Tras el acto, Chahla y Acevedo recorrieron el tramo final del Canal Nueva Esperanza, uno de los puntos donde se concentraron las tareas para mejorar el drenaje y facilitar el escurrimiento hacia el sistema de canales que desemboca en el río Salí.
Una problemática de años
Los trabajos apuntaron a resolver una situación que los vecinos del barrio 360 Viviendas y de otros sectores del sur arrastraban desde hace tiempo: con cada lluvia intensa, las calles y las casas se anegaban, la circulación se complicaba y la vida cotidiana de cientos de familias quedaba condicionada.
La obra incluyó limpieza, excavación, profundización y adecuación de canales, más la construcción de alcantarillas de hormigón armado para ampliar la capacidad de conducción del agua de lluvia. El proyecto se completó en seis meses, un plazo que se acortó a partir de informes técnicos que anticiparon la llegada del fenómeno de El Niño y su pronóstico de lluvias fuertes para la región.
«Esta obra ya está terminada y va a funcionar»
La intendenta explicó que la prioridad fueron los sectores más castigados por las inundaciones y valoró el respaldo financiero del Gobierno provincial. «Esta obra ya está terminada y va a funcionar para enfrentar todas las lluvias que se avecinan», aseguró, y señaló que la gestión arrancó por «los peores lugares», donde históricamente se anegaba.
Chahla recordó que el Municipio también puso en marcha otra intervención hídrica en el noreste de la capital, en el marco de una planificación conjunta con el gobernador Osvaldo Jaldo. «No había otra manera», sostuvo sobre el esquema de financiamiento compartido entre ambas administraciones.
Según la intendenta, la obra del sur alcanzará a unas 20.000 familias y contempla cinco alcantarillas de grandes dimensiones que facilitarán las tareas de mantenimiento y limpieza. Sobre las medidas preventivas por El Niño, afirmó: «Estamos limpiando todos los canales y todas las alcantarillas que tenemos». Además, adelantó que se dispondrá personal para evitar que los residuos, sobre todo plásticos, obstruyan el paso del agua durante las tormentas.
Lo que todavía falta
Consultada sobre las obras pendientes, la jefa municipal admitió que la ciudad arrastra déficits de infraestructura vinculados al crecimiento urbano y a años sin inversiones suficientes. «Falta mucho. Tengo que decir que sí, que falta mucho porque este una ciudad que ha crecido de una manera este muy importante, pero la infraestructura no lo ha no ha seguido a ese crecimiento», manifestó.
En esa línea, contó que además de las obras nuevas el Municipio recupera canales que están obstruidos, tapados por escombros o directamente cerrados, y confirmó que los trabajos ya empezaron en el barrio Margaritas, en el noreste, otro punto con anegamientos recurrentes. «Ya hemos empezado a trabajar y hace 20 días que estamos en el barrio Margaritas, que es la zona noreste de la capital, donde también tenemos anegamientos importantes», indicó.
Chahla estimó que ambas intervenciones mejorarán la respuesta ante las lluvias previstas para fin de año y remarcó el trabajo en los barrios periféricos: «Estamos trabajando y estamos escuchando. Estamos viendo y estamos en territorio, que es lo importante».
Sobre el ritmo de ejecución, reconoció las limitaciones económicas: «Nos gustaría hacer más. Lamentablemente la situación económica hoy no nos permite poder darnos el gusto de hacer más obras».
El respaldo de Acevedo y la caída de la coparticipación
El vicegobernador subrayó que la obra responde a un reclamo sostenido durante años por los vecinos del sur y destacó la decisión política de concretarla con financiamiento compartido. «Años esperando los vecinos, una demanda que hoy felizmente la intendenta Rossana Chahla puede dar respuesta por la decisión que política que tomó ella con el apoyo del gobernador Osvaldo Jaldo que puso su aporte, su contribución también para que esta esta obra se pueda llevar a cabo», manifestó.
Acevedo también advirtió sobre las dificultades financieras de provincias y municipios por la baja de los recursos nacionales. Mencionó la caída de la coparticipación y del consumo como factores que limitan los fondos para obra pública. «Ojalá no decaigan más los recursos que cada vez cuesta mucho esfuerzo hacerlo por la caída de la coparticipación nacional», expresó. Pese a ese panorama, resaltó el esfuerzo presupuestario del Municipio para sostener las inversiones en infraestructura hídrica.
Qué se hizo en concreto
Bravo detalló que las tareas incluyeron el ensanchamiento de los cauces, la adecuación de pendientes y la construcción de cinco alcantarillas de cuatro metros de ancho por 2,20 de alto. También explicó que el descenso del nivel del río Salí permitió mejorar las condiciones hidráulicas para evacuar el agua acumulada. «Todo esto fue factible porque el río Salí descendió, entonces nos permitió darle un poco más de pendiente y sacar el agua que queda atrapada por el terraplén del Gran Canal Sur y la vía del ferrocarril, que es la zona de la calle Jujuy y toda la zona aledaña», señaló.
El secretario de Obras Públicas enmarcó estas intervenciones en un plan hídrico integral que prevé proyectos mayores. Entre ellos mencionó el Canal Norte Panamá, proyectado en paralelo a las vías del ferrocarril Mitre, y otra obra en el sur, sobre calle Alsina y en paralelo al Canal San Cayetano. «Esos son proyectos que estamos gestionando, que está gestionando la intendenta, para conseguir financiamiento externo para poder llevarlas adelante, pues son obras muy caras», indicó.
Con la temporada de lluvias encima, Bravo confió en que lo habilitado ayude a desagotar más rápido. «Se anuncian lluvias importantes y esto ayuda a desagotar, a bajar más rápido el escurrimiento y evitar las inundaciones de gente que tradicionalmente viene sufriendo las inundaciones», concluyó.
Casi cuatro kilómetros de canales intervenidos
Uno de los frentes principales fue el Canal Alejandro Heredia, con trabajos a lo largo de casi dos kilómetros que permitieron recuperar su descarga hacia el río Salí y mejorar el drenaje. En paralelo se intervinieron 1,89 kilómetros del Canal Nueva Esperanza, incluido el tramo que cruza la Autopista Sur, donde se profundizó y adecuó el cauce.
El proyecto sumó cinco alcantarillas de hormigón armado de cuatro metros por 2,20, pensadas para soportar un mayor volumen de agua durante las lluvias. Una de ellas se instaló en el cruce del Parque Logístico Tucumán, donde las autoridades hicieron parte del recorrido inaugural.
De acuerdo con los datos técnicos de la Secretaría de Obras Públicas, la capacidad de conducción del Canal Nueva Esperanza pasó de unos seis a más de 15 metros cúbicos por segundo sin desbordes. Así, el sistema quedó en condiciones de trasladar más agua hacia el Canal Sur y luego al río Salí, con el objetivo de reducir los anegamientos históricos de ese sector de la capital.
Las mejoras también beneficiarán de forma indirecta a otros barrios cercanos, al optimizar los canales que reciben y conducen las aguas pluviales. Además de bajar el riesgo de inundación, las obras buscan mejorar la circulación en días de lluvia, proteger las viviendas y dar más seguridad a las familias de la zona.
La inauguración incluyó la proyección de un video institucional sobre la magnitud de los trabajos y sus características técnicas.