El sábado arranca fresco, con viento y lluvias aisladas, y el domingo sin precipitaciones. Pero desde el lunes el termómetro empieza a subir sin freno: hay dos jornadas marcadas en el calendario en las que Tucumán podría derretirse.
El fin de semana arranca en Tucumán con un clima que no se parece en nada al de los últimos días: cielo cubierto, viento fuerte y temperaturas que no pasarán los 22°C. Pero el alivio dura poco. Según el meteorólogo Jorge Noriega, desde el lunes la provincia entra en una escalada de calor que podría terminar en una ola con máximas de hasta 38°C.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por vientos del sector sur que estará vigente este sábado 7 de noviembre entre las 6 y las 12. Se esperan ráfagas de hasta 59 km/h, con velocidades sostenidas de entre 23 y 31 km/h. A eso se suman lloviznas por la mañana y lluvias aisladas hacia la tarde.
La máxima del sábado se ubicará entre los 21°C y los 22°C, un registro bien otoñal para esta altura del año. La causa: una vaguada —una perturbación en altura— que mantiene el cielo prácticamente tapado sobre toda la provincia.
Domingo sin lluvia, pero con nubes
Para el domingo 8 de noviembre, las probabilidades de precipitación caen a cero. La cobertura nubosa seguirá siendo amplia en buena parte del territorio tucumano, con una mínima de 15°C en la madrugada y una máxima de 22°C por la tarde. Los vientos serán leves, del norte y del este.
Por qué llueve tanto desde octubre
Noriega explicó la dinámica que viene marcando las precipitaciones en Tucumán desde mediados del mes pasado. "Desde aproximadamente el 10 de octubre, nuestras lluvias son producto de perturbaciones en altura conocidas como vaguadas. Son parte del movimiento natural de la atmósfera y viajan todo el año; El Niño no las crea, pero sí les da más energía y humedad. Es como si les pusiera nafta extra al tanque: cuando pasa una vaguada, encuentra mucha más agua disponible y genera lluvias y tormentas más intensas", detalló el especialista.
El meteorólogo recordó que la última tormenta asociada a un frente frío directo en la provincia fue el 7 de octubre en Taco Ralo y Graneros, con caída de granizo. Desde entonces, los frentes fríos se fueron hacia el Litoral sin entrar a Tucumán, y la inestabilidad local quedó atada exclusivamente a esas perturbaciones de altura.
Un caso testigo: en Tacanas, departamento de Leales, en menos de doce horas cayó más de la mitad del acumulado de lluvia que se espera para todo noviembre.
El combo que dispara la temperatura desde el lunes
Con el inicio de la semana laboral, el panorama cambia de raíz. Noriega identificó tres factores que empujarán el termómetro hacia arriba en las zonas bajas de Tucumán:
1. Se va el aire fresco: el pulso de aire frío que llegó con el fin de semana se retira y deja el camino libre para las masas cálidas.
2. Vientos del nordeste: el cambio en la circulación del viento traerá aire cálido y húmedo acumulado en el norte argentino y en Paraguay.
3. Radiación solar primaveral: con días más largos, radiación más directa y menos nubes, el calor se irá acumulando jornada tras jornada.
El cronograma térmico es ascendente: el lunes 9 la máxima llegará a 29°C; el martes 10 y el miércoles 11 oscilará entre 30°C y 32°C; y el pico se espera entre el jueves 12 y el viernes 13, con marcas extremas de 35°C a 38°C.
Ese calor extremo, combinado con la humedad que aporta El Niño, funcionará como "combustible" para la formación de tormentas severas hacia mediados o fines de la próxima semana, según anticipó el meteorólogo.