La Provincia anunció $10.000 millones y más de 40 obras para llegar al verano con los ríos y canales en condiciones. Pero hay 31 puntos de San Miguel que la oposición quiere revisar uno por uno antes de dar el visto bueno.
El Gobierno provincial anunció una inversión de al menos $10.000 millones en más de 40 obras hídricas para llegar al verano con los cauces en condiciones. El Plan Integral de Prevención Hídrica avanza en distintos puntos del territorio, pero la oposición ya pidió precisiones sobre cómo se ejecuta la plata y qué pasa con los sectores más castigados por las crecidas.
El programa lo coordinan los ministerios de Obras Públicas, a cargo de Marcelo Nazur, y del Interior, que conduce Darío Monteros. De la ejecución también toman parte la Dirección Provincial del Agua, Vialidad Provincial y los municipios y comunas. Según la información oficial, las tareas se reparten entre contrataciones con empresas privadas y trabajos que el propio Estado realiza con su personal y su equipamiento.
Nazur detalló que la Provincia sumó más de 15.000 horas de maquinaria pesada para ampliar la capacidad de respuesta, distribuidas en distintas localidades.
Qué incluyen los trabajos
Las intervenciones abarcan limpieza de canales, extracción de sedimentos, ensanchamiento de cauces, construcción de defensas y mejoras en los sistemas de drenaje de las zonas que la Provincia considera más expuestas a las crecidas.
El Gran San Miguel de Tucumán es uno de los focos principales: las cuadrillas limpian y desmalezan el Canal Norte y el Canal Sur, y retiran barro, residuos y vegetación de otros desagües de la Capital.
Sobre el río Salí, los equipos se concentran en el tramo entre Banda del Río Salí y Alderetes, donde se busca bajar el riesgo de erosión y de desbordes que puedan alcanzar viviendas cercanas.
En Los Vallistos, Obras Públicas acordó con vecinos y autoridades municipales proteger los barrios 140, 80 y 200 Viviendas. El proyecto prevé un terraplén de contención con suelo cemento, el ensanchamiento y la limpieza del cauce, la protección de barrancas y la elevación de algunos sectores linderos al río. También se ejecuta un canal de alivio de 24 metros de ancho y se trabaja en recuperar el recorrido original del Salí para que el agua escurra mejor y desgaste menos las márgenes.
En Yerba Buena las tareas se centran en el canal Cainzo. En Tafí Viejo, en la limpieza y el acondicionamiento de desagües de calle Marco Avellaneda y del barrio 10 de Agosto.
Hacia el este, el plan alcanza sectores del Salí en Cruz Alta y en Los Gómez, en el departamento Leales, y el canal Virginia, en Burruyacu. En Famaillá los equipos trabajan en el arroyo Maravilla; en Lules, en ordenar el cauce del río y reforzar márgenes afectados por la extracción de áridos.
La Madrid, el punto que todos miran
La localidad de La Madrid, en Graneros, concentra especial atención por las inundaciones reiteradas de temporadas anteriores. Allí se amplía la capacidad del río Marapa, sobre todo en el tramo entre el puente de la ruta nacional 157 y el puente ferroviario.
El Gobierno también informó inversiones para instalar alcantarillas en distintos sectores de la ruta 157, en la ruta nacional 38 a la altura de Rumi Punco y en la ruta provincial 323.
En el sur, el plan contempla proteger las barrancas del río Chirimayo, en Concepción, y remover sedimentos, ramas y residuos debajo del puente sobre el río Medina, en Simoca. Otras intervenciones llegan al río Seco, en Monteros; a la zona de La Tala; al arroyo Achera, en Arcadia; y a los ríos Chico, El Polear y Los Córdoba.
En los Valles Calchaquíes se encauza el río Santa María en Colalao del Valle y El Bañado, y hay trabajos previstos en Amaicha del Valle.
La oposición pide la letra chica
El despliegue no convenció a los bloques opositores, que reclaman datos concretos sobre la ejecución y los resultados.
El legislador radical Agustín Romano Norri presentó un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo entregue un informe actualizado de las intervenciones en los sectores críticos de San Miguel de Tucumán. El pedido pone la lupa en los 31 puntos del Plan de Contingencia de 2025, señalados como vulnerables frente a anegamientos e inundaciones urbanas. Romano Norri planteó que, además de las obras de largo plazo, hace falta saber qué medidas se aplican en los lugares donde los vecinos corren más riesgo.
Silvia Elías de Pérez volvió a cuestionar que no se trate una iniciativa que presentó a comienzos de año para convocar a Nazur a la Legislatura. La propuesta buscaba que el ministro explicara el estado de la limpieza, el dragado y la ampliación de los cauces de los ríos Chico, Marapa y Salí, entre otros, y el mantenimiento de canales y drenajes en las ciudades y el área metropolitana.
La legisladora también reclamó información sobre el destino de los fondos de la Ley de Emergencia Hídrica, el porcentaje efectivamente ejecutado y las contrataciones hechas bajo ese régimen. Para Elías de Pérez, la repetición de las inundaciones muestra fallas en la planificación y en la capacidad de respuesta del Estado provincial, con consecuencias directas sobre las familias afectadas.
Presupuesto y prioridades
Desde La Libertad Avanza apuntaron a las prioridades de la caja. El presidente del partido en Tucumán, Lisandro Catalán, propuso bajar el presupuesto de la Legislatura del 4% al 1% de los recursos públicos y volcar la diferencia a infraestructura. Como ejemplo, mencionó financiar con esos fondos obras en La Madrid para evitar nuevas inundaciones.
El diputado nacional Mariano Campero difundió imágenes de un canal de Las Talitas con una gran acumulación de residuos y cuestionó que no haya obras suficientes para resolver el problema. Contó que su espacio armó una propuesta de prevención con horizonte de ocho años, con intervenciones prioritarias para mostrar resultados en el primer año. Para Campero, Tucumán tiene desde hace décadas diagnósticos y proyectos sobre las causas de las inundaciones, pero todavía falta concretar buena parte de las soluciones.
El debate llega con el verano encima, la época en que las tormentas fuertes suelen provocar crecidas, cortes de caminos y anegamientos en distintas localidades. Mientras la Provincia apuesta a los trabajos preventivos que ya están en marcha, la oposición pide más control sobre la inversión y un programa de infraestructura que vaya más allá de las emergencias. Con más de 40 obras en ejecución y $10.000 millones anunciados, la prueba será si alcanzan para reducir los daños cuando lleguen las lluvias más intensas.
