Tucumán y el país se quedan sin psiquiatras: el aviso que encendió las alarmas
Menos psiquiatras, más consultas y provincias enteras sin especialistas: el mapa que quedó expuesto en la última reunión del COFESA y que ya tiene a Tucumán en alerta. Qué reclaman los profesionales para frenar la sangría.
La falta de psiquiatras dejó de ser una preocupación sectorial para convertirse en una advertencia sanitaria de fondo. La escasez de especialistas afecta tanto al sistema público como al privado y golpea con fuerza a la Argentina, en un contexto donde la demanda de atención no deja de crecer.
El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, resumió el clima que se respira entre los funcionarios del área: "La salud mental se está agravando", afirmó.
Un diagnóstico compartido, pero con diferencias entre provincias
El tema estuvo sobre la mesa en el último encuentro del COFESA, donde la modificación de la Ley Nacional de Salud Mental expuso las tensiones entre las jurisdicciones. Allí quedó claro que no se trata solo de diferencias políticas: hay provincias que directamente no cuentan con psiquiatras y muchas otras que tienen planteles insuficientes para la demanda que reciben.
El debate sobre el rol de los médicos psiquiatras en la atención integral dejó al descubierto esas disparidades estructurales, que complican cualquier intento de aplicar una política uniforme en todo el territorio.
Por qué cada vez menos médicos eligen la psiquiatría
Los motivos que explican la sangría de especialistas son varios. Entre los principales aparecen los bajos salarios que se pagan en los hospitales estatales, la alta exigencia emocional que implica la práctica clínica diaria y el desgaste que provoca atender cuadros cada vez más complejos.
A eso se suma un factor que cambió el escenario: la creciente demanda postpandemia por depresión, ansiedad y crisis agudas de salud mental. Muchos profesionales optan por pasar al sector privado o directamente por abandonar la actividad.
El área infantojuvenil, la más complicada
La situación se vuelve especialmente crítica cuando se trata de niños y adolescentes. Hay menos especialistas disponibles para ese segmento, justo cuando las consultas y las necesidades sociosanitarias de esa población mostraron un aumento notable en los últimos años.
Turnos que demoran meses y pacientes sin contención
La combinación entre una demanda que sube y una oferta que se achica tiene un efecto directo sobre los tiempos de espera y la calidad del seguimiento. En muchos lugares, conseguir un turno con un psiquiatra puede demorar meses, lo que deja a pacientes en crisis sin la contención ni el tratamiento que necesitan.
Esa brecha incrementa el riesgo de descompensaciones, de hospitalizaciones que podrían evitarse y de una sobrecarga para otros niveles del sistema de salud, que terminan absorbiendo lo que la psiquiatría no logra cubrir.
El reclamo: declararla "especialidad médica crítica"
Frente a este panorama, colegios médicos y profesionales de la salud vienen pidiendo en distintas provincias que la psiquiatría sea declarada "especialidad médica crítica". La propuesta apunta a atraer recursos, priorizar la formación de residentes y mejorar las condiciones laborales para retener a los especialistas dentro del sistema público.
Declarar la especialidad como crítica, mejorar salarios, fortalecer las residencias y articular políticas entre jurisdicciones aparecen como medidas necesarias, aunque insuficientes si no se insertan en una estrategia integral de prevención, red de contención y recursos sostenidos en el tiempo. Sin cambios estructurales, la brecha entre demanda y oferta seguirá marcando la experiencia de miles de personas que necesitan atención especializada.