Tunuyán capacita a más de 50 trabajadores: el detalle que cambia el futuro laboral de los vecinos
Más de 50 vecinos ya se anotaron en el curso que dicta el Municipio de Tunuyán. Lo que pocos saben es el documento que se llevan al terminarlo y por qué las empresas lo piden cada vez más.
El Municipio de Tunuyán puso en marcha un curso de Manipulación de Alimentos para Galpones de Empaque que ya reúne a más de 50 inscriptos en el CIC de calle La Argentina. La propuesta, organizada por las direcciones de Desarrollo Económico e Inspección General, apunta a profesionalizar a los trabajadores del sector y a responder a una demanda concreta de las empresas alimenticias.
La capacitación arrancó este miércoles y está destinada principalmente a quienes se desempeñan en galpones de empaque, aunque también hay cupos para trabajadores del rubro en general. En paralelo, el Municipio dictó otro curso similar en el CIC de Vista Flores, abierto a todo el sector alimenticio.
Una demanda que nació del sector privado
La iniciativa no surgió de una decisión aislada del Estado: fueron las propias empresas dedicadas al empaque de productos alimenticios las que plantearon la necesidad de fortalecer la preparación de sus equipos y garantizar estándares de calidad en los procesos.
Desde el Municipio remarcaron que se trata de un trabajo articulado entre el sector público y el privado, donde las compañías aportan la demanda de capacitación y la gestión local genera los espacios de formación con salida laboral. Esa lógica busca que los cursos no queden en la teoría, sino que se traduzcan en herramientas concretas para conseguir o mejorar un empleo.
El carnet que abre puertas
Quienes completen el curso obtendrán el Carnet Nacional de Manipulación de Alimentos, una certificación oficial con validez en todo el país y tres años de vigencia. El documento acredita los conocimientos necesarios para manipular alimentos de forma segura y se convierte en un requisito cada vez más pedido dentro de la cadena alimentaria.
Para los trabajadores del sector, contar con esa habilitación significa mejorar sus oportunidades laborales y sumar un respaldo formal a la experiencia que ya tienen en el día a día. La propuesta también apunta a jerarquizar el trabajo en los galpones, un eslabón clave de la economía tunuyanina.
Formación que llega a todo el departamento
La doble capacitación —en el CIC de calle La Argentina y en el de Vista Flores— forma parte de una política municipal de formación que busca acercar conocimientos a distintos puntos del departamento y acompañar las necesidades de los sectores productivos locales.
Con más de medio centenar de participantes en una sola sede, la convocatoria muestra que la demanda de este tipo de instancias es alta. El desafío para el Municipio será sostener la oferta y ampliarla a otras áreas del sector alimenticio que también reclaman personal capacitado.