Turista de Allen vivió el horror del terremoto en Colombia y su relato estremece
Un rionegrino que vacacionaba en Colombia vivió en carne propia el terremoto de 7,4 que devastó varias ciudades. Su relato de terror y supervivencia te va a dejar sin palabras.
Guillermo Espinazo, oriundo de Allen, Río Negro, se convirtió en testigo directo del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado lunes 11 de agosto. El sismo, que dejó miles de viviendas destruidas y más de 25.000 familias damnificadas, sorprendió al turista argentino en plenas vacaciones, cuando el suelo empezó a moverse sin aviso.
El movimiento telúrico se registró a las 07:35 de la mañana, cuando Espinazo se alistaba para viajar de Pereira a Manizales. "Me había despertado temprano, tenía la valija lista, estaba cambiado pero descalzo esperando el desayuno. Aproximadamente a las 7:35 o 7:40 empezó a moverse todo de una manera brusca", relató en declaraciones radiales.
¿Qué pasó en Pereira durante el terremoto?
La ciudad de Pereira, ubicada en el eje cafetero, fue una de las más afectadas. El sismo provocó el colapso de numerosas edificaciones y el corte total de los servicios de electricidad, agua y gas. Miles de personas salieron a las calles buscando espacios abiertos ante el temor de nuevas réplicas.
Espinazo, que se encontraba en la terraza del hotel donde se alojaba, presenció escenas de pánico y destrucción. "Empezaron a caerse casas, hubo explosiones de las casas que caían, la tierra que volaba y el movimiento era tremendo. Yo veía como se vienen cayendo las casas que están al lado, y pensé que nos tocaba a nosotros", describió con angustia.
El drama de la incomunicación
La emergencia también dejó sin señal de telefonía móvil a gran parte de la población. Durante más de cuatro horas, el turista rionegrino permaneció incomunicado, con la batería de su dispositivo al límite, hasta que finalmente logró contactar a su familia en Río Negro.
Mientras tanto, los equipos de rescate, incluyendo los famosos "topos" de México, trabajaban incansablemente entre los escombros. "Llegó gente, llegaron los topos de México, hay gente que se dedica al rescate. Yo no creo que nadie esté preparado para eso, en un ratito te cambia todo", reflexionó Espinazo.
Tras la suspensión de las actividades turísticas en Pereira, el vecino de Allen logró trasladarse a Manizales para continuar su itinerario y completar su regreso a la Argentina. Su testimonio se suma a las miles de historias de supervivencia que dejó esta tragedia natural.


