Turista rusa denunció que en un hotel de Rosario le robaron sus joyas y no le dieron explicaciones
¿Te imaginas perder tus joyas en un hotel y que encima te echen la culpa? Una influencer rusa lo vivió en Rosario y lo contó todo.
Una joven influencer rusa de 20 años, Yana Tariverdieva, vivió un verdadero calvario en un hotel céntrico de Rosario. Dejó sus joyas sobre la mesa de la habitación y al regresar ya no estaban. A pesar de que una cámara registró a una empleada llevándose la bolsa, el hotel la responsabilizó a ella por dejar objetos a la vista y se negó a compensarla.
¿Qué pasó exactamente?
Tariverdieva se alojó en un hotel ubicado en calle Tucumán al 1100, elegido por su ubicación y buenas reseñas online. Durante su estadía, colocó sobre la mesa dos bolsas transparentes: una con medicamentos y otra con joyas, algunas de oro. Cuando regresó, la bolsa de las joyas había desaparecido, mientras que la de los medicamentos seguía intacta.
Inmediatamente dio aviso a recepción, pero fue derivada del gerente al dueño sin obtener respuestas durante varios días. Finalmente, le informaron que una cámara de seguridad frente a la habitación había captado a una empleada de limpieza retirando la bolsa. Sin embargo, el dueño atribuyó el hecho a una confusión: según él, la trabajadora descartó el contenido por error.
Una excusa que indignó
La influencer contó que, en la misma conversación, el dueño intentó convencerla de que la empleada “es muy buena persona porque rescata pajaritos”. “¿Qué tenía que ver?”, se preguntó Tariverdieva, visiblemente molesta por la falta de seriedad.
Sin disculpas ni compensación
El hotel no solo no se hizo cargo, sino que responsabilizó a la joven por haber dejado los objetos de valor a la vista. Le comunicaron que no recibiría ninguna compensación y que ninguno de los seis empleados con los que habló se disculpó. Para colmo, el día del check out le negaron dejar el equipaje en recepción porque el recepcionista se retiraba de su turno.
“Amo Rosario”
A pesar de la mala experiencia, Tariverdieva aclaró que su cariño por la ciudad sigue intacto y que se lleva recuerdos hermosos. Decidió compartir su historia para advertir a otros viajeros: “No se guíen solo por las reseñas de internet”.