Un alfajor cordobés que superó a todos: ¿cuál es el secreto de su sabor?
El alfajor de chocolate tradicional de El Nazareno, fábrica cordobesa de Traslasierra, fue elegido como el mejor del mundo por TasteAtlas en marzo. La plataforma destacó su dulce de leche cremoso y cobertura equilibrada.
Una fábrica familiar de Traslasierra, Córdoba, logró un reconocimiento internacional que pocos productos locales alcanzan. Su alfajor de chocolate tradicional fue elegido como el mejor del mundo por TasteAtlas, una plataforma gastronómica de prestigio global.
El Nazareno, que comenzó su producción en 1982, se ubicó primero en el ranking de las 100 mejores galletas del mundo en marzo de este año. El sitio destacó la calidad de sus ingredientes y el equilibrio perfecto en cada bocado.
“El dulce de leche es cremoso, con un sabor lácteo intenso y una dulzura natural que no resulta invasiva”, describió TasteAtlas sobre el producto estrella. “La cobertura de chocolate es suave y golosa, y aporta un sutil toque amargo que equilibra la intensidad dulce del relleno”.
Expansión y variedad
Lo que comenzó como un emprendimiento familiar hoy cuenta con 13 sucursales, 12 de ellas en Córdoba y una en Merlo, San Luis. Además, realizan envíos a todo el país a través de su página web.
La variedad de sabores que ofrece El Nazareno incluye Chocolate Blanco, Nougat, Nougat Negro, Chocolate con Frambuesa, Chocolate con Naranja y Chocolate con Frutilla. Cada uno mantiene la calidad que los hizo famosos.
Otros destacados argentinos
El ranking de TasteAtlas no se limitó a un solo producto nacional. En el top 5 del listado figuran otros alfajores argentinos que demostraron su excelencia a nivel mundial.
El segundo lugar lo ocupa el Intenso Negro de Guolis, seguido por el alfajor de La Olla de Cobre. En cuarto y quinto puesto se ubican el Frambuesa y Merengue de Señor Alfajor y el Clásico Marplatense de Alfajores Malfatti.
Esta distinción internacional confirma que los alfajores argentinos trascienden fronteras y compiten entre los mejores dulces del planeta. Un logro que enorgullece a la industria local y destaca la calidad de productos que nacieron en pequeñas fábricas familiares.