Un alumno vio un arma en la mochila de un compañero y se activó el protocolo: qué pasó después
¿Qué hizo el colegio El Nogal en las horas posteriores al hallazgo y por qué la denuncia recién se conoció este lunes?
El pasado viernes, un momento de tensión sacudió al colegio El Nogal, en Luján de Cuyo, cuando un alumno notó que uno de sus compañeros llevaba un arma de fuego en la mochila. Lo que ocurrió después y cómo reaccionaron las autoridades recién se conoció este lunes.
Según explicaron desde la institución al Post, el protocolo de seguridad se puso en marcha de inmediato al detectarse el arma. La aclaración llegó después de que circularan versiones que indicaban que la situación habría permanecido oculta durante varios días y que recién este lunes se habría dado intervención a las autoridades.
Sin embargo, desde la escuela negaron esa versión y señalaron que las actuaciones y actas realizadas dentro del establecimiento están fechadas el mismo día del hallazgo, es decir, el viernes. Las autoridades también informaron que el arma quedó bajo resguardo del colegio y que se avisó a los familiares del menor involucrado.
La novedad tomó estado público el lunes, cuando la institución realizó un llamado al 911 para informar sobre lo sucedido el viernes al mediodía.
Qué dice el protocolo de la DGE ante un arma en la escuela
Ante casos como este, la Dirección General de Escuelas (DGE) tiene un procedimiento oficial que detalla los pasos a seguir. El primer paso es mantener la calma y evitar generar mayor tensión. El docente no debe actuar solo: tiene que dar aviso inmediato a una autoridad de la institución o a un adulto referente que pueda intervenir.
Si es posible y sin agravar el riesgo, se debe solicitar al portador que entregue o abandone el arma. En caso de que el alumno no la entregue, corresponde comunicarse con el 911 o con la comisaría más cercana para pedir la intervención policial y el retiro del arma del establecimiento.
El protocolo es claro en un punto: el alumno no debe ser trasladado por la Policía simplemente para retirar el arma. No es necesario que el estudiante acompañe a la autoridad policial, y la Policía no puede llevarlo en ese procedimiento.
Además, se debe informar de inmediato a la familia o responsables del estudiante y pedir su presencia en la escuela. También es obligatorio registrar todo lo sucedido en las actas correspondientes y dar intervención a los equipos especializados: en primaria actúa el equipo interdisciplinario, mientras que en secundaria interviene el Servicio de Orientación. Estos profesionales evalúan el abordaje posterior y si se necesita una derivación al sistema de salud.
Finalmente, el protocolo establece la realización de un abordaje institucional posterior, con medidas para trabajar lo ocurrido dentro de la comunidad educativa.