Un amigo del policía asesinado en Córdoba revela su última charla: “Se vino a despedir”
Un amigo íntimo rompe el silencio y cuenta la última y triste despedida del suboficial, ocurrida horas antes del fatídico episodio. ¿Qué fue lo que realmente sucedió esa noche que terminó con la vida de un agente a punto de jubilarse?
Un confuso episodio terminó con la vida de un suboficial a tres meses de su jubilación. Su amigo más cercano rompe el silencio y cuenta los escalofriantes detalles de su última conversación, mientras la Justicia investiga las circunstancias del fatal desenlace.
La tarde del jueves, en el taller mecánico de su amigo Oscar, en el barrio Los Boulevares de Villa Belgrano, Córdoba, el suboficial Luis “Bicho” Azabal se despidió sin saber que sería para siempre. Horas más tarde, sería asesinado durante una confusa intervención policial.
“Me dijo ‘nos quedan tres meses y nos vamos’ como si yo todavía estuviera en la Policía. Y me comentó que no sabía qué iba a hacer cuando se fuera de la fuerza”, relató Oscar a Noticiero Doce, con la voz quebrada por el dolor. El encuentro, según recordó, fue pasadas las 17 horas.
La incredulidad de un excompañero
Oscar, quien también fue policía, no puede creer la versión que rodea la muerte de su amigo. Conocedor de su profesionalismo, pone en duda los relatos iniciales del hecho. “Estaba muy capacitado, no hay forma que se haya sacado el chaleco o la gorra de policía. Es imposible que haya llegado a ese lugar sin chaleco antibalas, que no haya dado la voz de ‘policía’. En él es imposible”, afirmó con contundencia.
No dudó en describir a Azabal como “una excelente persona y un gran profesional”, pintando el perfil de un agente meticuloso y respetuoso del protocolo, a solo noventa días de colgar el uniforme para siempre.
¿Qué pasó en la escena del crimen?
Según la información preliminar de la investigación, los hechos se desencadenaron cuando los propietarios de una vivienda llamaron al 911 para reportar la presencia de presuntos ladrones. Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con la puerta del domicilio abierta.
En medio de la tensión y la confusión, el dueño de la casa habría efectuado un disparo, alcanzando al suboficial Azabal al confundirlo con un delincuente. El proyectil impactó a la altura de la clavícula izquierda, provocándole una herida de extrema gravedad.
Pese a ser trasladado de urgencia al Sanatorio Allende, la complejidad de la lesión fue tal que el policía murió poco después. La persona que accionó el arma fue detenida en el acto y quedó imputada por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El caso, que conmociona a la provincia de Córdoba, está ahora en manos de la fiscalía del distrito cuatro turno seis, a cargo de la Dra. Jorgelina Gutiez, quien deberá determinar las responsabilidades penales en este trágico error.