Un año del crimen de Ferrufino: el hallazgo de su cuerpo calcinado y el dinero que nunca apareció
Un año después del brutal crimen de Juan Marcelo Ferrufino, la causa avanza con nuevas pruebas que comprometen al acusado. ¿Qué pasó con los miles de dólares que manejaba la víctima?
Se cumple un año del brutal asesinato de Juan Marcelo Ferrufino, el comerciante peruano-argentino que manejaba una suma cercana a los 30 mil o 35 mil dólares que nunca fueron encontrados. Su cuerpo, con un 95% de quemaduras, fue hallado el 31 de mayo de 2025 y solo pudo ser identificado mediante pruebas de ADN.
Ferrufino desapareció el 26 de mayo de 2025. En un primer momento, sus familiares no sospecharon de un hecho grave, ya que solía trasladarse por distintas provincias en el marco de su actividad comercial. Sin embargo, el hallazgo de parte de su cuerpo en un estado extremo cambió el curso de la investigación.
¿Quién es el principal acusado?
La fiscal María Emilia Ganem, con la intervención del área de Homicidios, encabezó la investigación que llevó a la detención de Alexis Maldonado, quien permanece con prisión preventiva junto a su hermano. En los últimos días, la causa sumó un elemento clave: los resultados de las pericias realizadas sobre teléfonos celulares comprometen aún más a Maldonado, lo que permitió cerrar la etapa investigativa.
El móvil económico
De acuerdo con la investigación, el principal móvil del crimen sería económico. Ferrufino manejaba una suma cercana a los 30 mil o 35 mil dólares, dinero que nunca fue encontrado. Los investigadores sostienen que el acusado habría planificado el asesinato para apropiarse de ese monto.
La víctima conocía a Maldonado, ya que en varias oportunidades le había alquilado espacios en la vía pública. Ferrufino utilizaba esos sectores para luego subalquilarlos a comerciantes durante eventos masivos, como la tradicional fiesta de Mailín. Paradójicamente, tras el crimen, el propio Maldonado habría continuado con esa actividad, subalquilando los espacios a terceros.
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad, no solo por la violencia del hecho, sino también por el contexto en el que se produjo: una de las celebraciones religiosas más convocantes de la región.