Un año después del crimen de Jardín América, la Justicia tomó una decisión con los dos adolescentes
La Justicia misionera clausuró la causa por el crimen de Pedro González Ávalos, el vecino de Jardín América hallado sin vida en su casa hace un año. Los dos adolescentes señalados como coautores tenían 15 años y fueron sobreseídos: no podrán recibir una pena, pero deberán cumplir un régimen especial. ¿Qué implica esa medida?
El sobreseimiento total y definitivo de los dos adolescentes señalados como coautores del homicidio de Pedro González Ávalos, el vecino de 73 años hallado sin vida en su casa de Jardín América, quedó firme en las últimas horas. La Justicia misionera clausuró la causa porque ambos tenían 15 años al momento del hecho.
El fiscal Héctor Simon y el juez de Instrucción 1 de Puerto Rico, Manuel Leonardo Balanda Gómez, resolvieron declarar la no punibilidad de los dos jóvenes conforme a la ley 22.278 y la modificación de la ley 22.803, normativa vigente cuando ocurrió el crimen.
Qué dice la resolución
De acuerdo al dictamen del fiscal, correspondía el "sobreseimiento total y definitivo de los niños por su condición de no punibles". El razonamiento se apoya en el artículo 1 de la ley 22.278 de 1980, con la reforma de la ley 22.803 de 1983, que establecía que no es punible el menor que no haya cumplido 16 años.
En la investigación, los dos adolescentes —una joven oriunda de Jardín América y un muchacho nacido en Munro, provincia de Buenos Aires— fueron calificados como "coautores" del delito de "homicidio en ocasión de robo".
Pese a que la conducta fue considerada reprochable, ninguno podía recibir una pena privativa de la libertad. El juez ordenó que ambos ingresen al régimen de protección integral: deberán cumplir pautas de comportamiento y presentarse con sus progenitores ante la Justicia cada tres meses, donde un gabinete interdisciplinario los evaluará.
El hallazgo que conmocionó al barrio San Martín
El 9 de septiembre del año pasado, un vecino llamó a la policía porque hacía días que no veía a González Ávalos y sentía un olor fuerte que salía de la vivienda. Cuando los uniformados entraron al domicilio de calle Orinoco, en el barrio San Martín, encontraron el cuerpo boca abajo en el piso del living, en avanzado estado de descomposición.
La pesquisa apuntó a una jovencita que había sido vista entrando a la casa del hombre. También detectaron que un teléfono robado tiempo antes a la víctima era utilizado por ella. El otro adolescente involucrado era, aparentemente, su novio.
Según reconstruyó la investigación, el 7 de septiembre ambos forzaron la puerta de la vivienda donde González Ávalos vivía solo. Se llevaron un televisor y un celular. La víctima intentó defender sus cosas y se trenzó en una pelea con los dos. En medio del forcejeo, con una botella rota le abrieron el abdomen. Murió desangrado y los autores huyeron con el botín.