Un año sin el Papa que cambió todo: el legado que aún genera polémica
¿Qué secretos y contradicciones marcaron los 12 años del pontífice que desafió todas las tradiciones? A un año de su muerte, repasamos los hitos que aún dividen opiniones.
Se cumple un año de la muerte del papa Francisco, el primer pontífice sudamericano que transformó la Iglesia Católica con reformas radicales y un enfoque en los más vulnerables. Su fallecimiento, ocurrido el 21 de abril de 2025, marca un aniversario que revive los hitos de sus 12 años de papado, desde la apertura hacia las diversidades hasta su lucha contra los abusos en el clero.
Jorge Bergoglio asumió en 2013 en medio de una crisis de representatividad de la institución. Su gestión se caracterizó por una mirada “pobre y para los pobres”, rompiendo protocolos tradicionales para acercarse a las periferias del mundo. Este enfoque definió un pontificado que dejó una marca imborrable en el catolicismo global.
¿Qué hizo Francisco que nadie se atrevía antes?
Uno de sus cambios más históricos fue declarar que la homosexualidad no es un delito. En 2023, autorizó la bendición de parejas del mismo sexo, afirmando que “nadie se escandaliza si se da la bendición a un empresario que explota gente y ese es un pecado más grave”. Esta postura generó tanto apoyo como controversia dentro de la Iglesia.
Con la encíclica Laudato si’ en 2015, posicionó el cuidado del medioambiente como una prioridad teológica. Calificó la protección de la “casa común” como un deber moral, integrando la ecología en la doctrina católica de manera sin precedentes.
La batalla que sacudió al Vaticano
Francisco implementó una “batalla total” contra la pedofilia en el clero. Abolió el secreto pontificio para facilitar la acción de la justicia civil en casos de abusos sexuales, una medida que buscó transparencia y justicia en escándalos que habían dañado la credibilidad de la Iglesia.
Actuó como mediador en conflictos internacionales críticos, destacando su intervención en el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en 2014. Su papel diplomático amplió la influencia del Vaticano en la política global.
¿Dónde estaban los límites de sus reformas?
Aunque promovió el rol de la mujer y el uso de anticonceptivos en casos específicos bajo la “paternidad responsable” —llegando a bromear con que ser católico no implica “reproducirse como conejos”—, mantuvo una firme oposición al aborto y la eutanasia. Sobre la interrupción del embarazo, sostuvo: “Es una vida humana, y punto. Y esta vida humana debe ser respetada”.
Por el contrario, fue un ferviente detractor de la pena de muerte, argumentando que las ejecuciones “alimentan un sentimiento de venganza que se convierte en un veneno peligroso”. Esta postura reflejó su compromiso con la vida en todas sus formas.
El momento que conmovió al mundo en plena pandemia
Uno de los instantes más potentes de su gestión fue su oración solitaria en una Plaza de San Pedro vacía durante el inicio del COVID-19. En aquel entonces, describió la situación con palabras que hoy resuenan en su aniversario: “Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece”.
A un año de su partida, mientras el mundo rinde tributo a sus 74 canonizaciones —incluyendo a la argentina Mama Antula—, su sucesor, el papa León XIV, evalúa visitar la Argentina este año. Un viaje que Francisco nunca llegó a realizar como Sumo Pontífice, dejando un simbolismo pendiente para su tierra natal.