Un árbol de 40 metros tiene en vilo a Río Blanco: el peligro que denuncian hace 20 años
Un árbol de 40 metros amenaza con caerse en Río Blanco y los vecinos ya no saben a quién recurrir. ¿Qué están esperando las autoridades?
Los vecinos de Río Blanco, en Palpalá, volvieron al Concejo Deliberante para exigir una solución urgente ante el riesgo de colapso de dos eucaliptus de enormes dimensiones. El peligro es latente para la escuela local, las viviendas cercanas y el tendido eléctrico, y la comunidad está harta de esperar.
La preocupación creció tras las últimas ráfagas de viento y el alerta por viento zonda, que ya provocaron la caída de carteles y ramas en el acceso al santuario. Los ejemplares, que miden entre 35 y 40 metros, representan una amenaza constante.
Un reclamo que lleva más de 20 años
El pedido no es nuevo. Enrique Jaramillo, vecino del lugar, inició esta lucha hace más de una década y media, y ahora volvió a presentarse en el Concejo para reclamar celeridad en la remoción de los árboles. La demanda se sostiene sin respuestas definitivas desde hace más de 20 años.
Un informe técnico de Defensa Civil advierte que, si bien las raíces aún están fuertes, la altura de los ejemplares hace que exista un alto riesgo de caída ante vientos fuertes. Por eso, se coordinaba un mega operativo para retirarlos, pero hasta ahora no se concretó.
¿Por qué sigue paralizado el operativo?
Hace un mes, la presidenta del Concejo Deliberante, Roxana García, convocó a una mesa de trabajo conjunta con representantes de EJESA, la Brigada de Incendios Forestales, Defensa Civil, Bomberos y la Secretaría de Obras Públicas del municipio. Sin embargo, las acciones operativas continúan paralizadas.
La principal traba expresada en las reuniones radica en la logística y el equipamiento necesario para llevar a cabo una poda o tala de tal magnitud. Mientras tanto, los vecinos viven con el miedo de que un siniestro ocurra en cualquier momento.
"Estamos un poco agotados, pero no vamos a bajar los brazos. El peligro es latente para todos y no queremos esperar a que ocurra un siniestro para que se tomen medidas", concluyó Jaramillo, visiblemente preocupado.