Un argentino hizo llorar a una joven en un supermercado y lo que dijo después dejó helados a todos
Un testigo cordobés vio todo y no dudó en actuar cuando un compatriota cruzó la línea en Brasil. Lo que escuchó decir al agresor podría tener consecuencias judiciales graves. ¿Estaba consciente de lo que hacía?
Un testigo argentino reveló los escalofriantes detalles del momento en que un compatriota insultó de manera racista a una repartidora en Brasil, un hecho que terminó con el agresor detenido y podría costarle la cárcel. Juan Esteban García, oriundo de Córdoba, presenció y denunció la violenta escena que se desató este lunes en un supermercado de Copacabana, Río de Janeiro.
“Cuando yo llegué a la caja, este hombre estaba haciendo callar a la chica e insultando a las cajeras. El ambiente era pesado”, recordó García en diálogo con Telenoche. El episodio ocurrió en el local ubicado sobre la calle Siqueira Campos, a pocos metros de la famosa playa.
La víctima, Samara Rodrigues de Lima, de 23 años, trabaja como repartidora para una aplicación de entregas. Según la denuncia, ella se había ubicado frente a una caja que estaba por abrir para optimizar el tiempo con sus pedidos. La cajera demoró aproximadamente diez minutos en comenzar a atender.
¿Cómo se desencadenó la agresión?
Durante esa espera, José Luis Haile -identificado como “El Puma de Janeiro”- comenzó a quejarse en voz alta por la demora. Samara intervino para aclarar que la tardanza no era responsabilidad de la empleada, sino que la caja estaba en proceso de apertura cuando él se sumó a la fila.
“Ahí ella empezó a llorar y yo le dije a él que iba a llamar a la policía, y que se quede ahí”, indicó el testigo sobre el momento crítico. Fue entonces cuando Haile le exigió a la joven que se callara con un gesto autoritario.
Cuando Samara le respondió que no tenía por qué obedecerle, el hombre argentino pronunció las palabras que cambiarían todo: “negra p…” en dos oportunidades claras y distintivas. “Cuando él habló e insultó, me di cuenta que era argentino”, reconoció García.
La reacción inmediata del denunciante
El cordobés no dudó en actuar. “Yo le dije que era mejor que se quedara adentro porque afuera ya había gente esperándolo. Es grave acá eso (sobre el insulto racista)”, explicó sobre la gravedad que tiene este tipo de actos en Brasil.
García salió del supermercado y se encontró con dos agentes policiales a quienes relató inmediatamente lo sucedido. “Yo me encontré con dos policías afuera y les conté lo que había pasado”, aseguró el hombre que se convirtió en testigo clave.
Sobre el estado del acusado durante el incidente, el denunciante fue categórico: Haile “estaba perfecto” y era completamente consciente de sus acciones según su percepción.
¿Qué pasó con el acusado?
Tras la denuncia formal, las autoridades brasileñas detuvieron a José Luis Haile y lo trasladaron a una unidad especial de la cárcel del barrio Benfica. El hombre, que trabajaba como vendedor ambulante de choclo en la playa, enfrenta cargos por injuria racial.
En su primera audiencia realizada ayer, el juez informó al detenido que deberá permanecer bajo custodia entre 5 y 7 días adicionales mientras se resuelve su situación procesal. El caso podría derivar en una condena penal dado la severidad con que Brasil trata los delitos de racismo.
Cuando consultaron a Juan Esteban García si estaría dispuesto a declarar ante la fiscalía brasileña, su respuesta fue contundente: “Claro que sí, yo lo escuché, ella lo escuchó, fue así”. Su testimonio será fundamental para el desarrollo del caso judicial.

José Luis Haile trabajaba como vendedor ambulante de choclo en la playa.