Un arquero de Primera llegó a un club de barrio de Paraná y lo que dejó adentro los dejó sin palabras
¿Qué hizo un arquero de Primera cuando supo que a los chicos de un club de barrio de Paraná les faltaba hasta la ropa para jugar? La respuesta llegó este sábado y superó todo lo que la familia esperaba.
Ignacio "Nacho" Arce, arquero paranaense que hoy ataja en Deportivo Riestra, llegó este sábado a Valentín FC con camisetas, botines, pelotas y guantes para los chicos de la escuelita que Rubén Benítez y su esposa Diana crearon en homenaje a su hijo Valentín.
La visita no fue una simple entrega de elementos. Los nenes pudieron abrazarlo, sacarse fotos y hacerle preguntas durante una tarde que el propio arquero describió como "maravillosa, sagrada".
Detrás del encuentro había una historia que empezó semanas antes, cuando la familia de Arce se enteró del trabajo del club y se comunicó con Benítez.
"Sabíamos la historia de Rubén. Lo contactó mi hermana e intentamos, de nuestra parte, hacer un pequeño gesto y acompañar el proceso de él y de la escuelita", contó Arce a Elonce.
La historia que conmovió al arquero
Valentín FC nació hace unos tres años, cuando Rubén y Diana decidieron transformar el dolor por la pérdida de su hijo en un espacio para otros chicos. La familia, ligada al fútbol, encontró en el deporte una forma de mantener vivo su recuerdo.
La escuelita funciona principalmente en barrio Mosconi y también usa otros campitos y canchas públicas de la zona. Según Benítez, participan entre 70 y 80 niños, a quienes acompañan más allá de lo deportivo.
"Con mi familia ya veníamos teniendo intenciones de colaborar, de ayudar en algún lado y justo esto fue muy puntual. También es en mi ciudad, en Paraná, nos conocemos todos, entonces creo que era lo indicado y lo sentimos", explicó Arce.
Y resumió: "Salió del corazón y eso creo que es lo primordial".
"No esperábamos algo así"
Para Benítez, la sola presencia del futbolista ya era un acontecimiento para los chicos. La colaboración, sin embargo, superó todas las expectativas.
"La verdad que es un honor tenerlo a Nacho Arce. La expectativa que generó en los chicos solamente con su presencia fue enorme", señaló el fundador.
El contacto se había dado aproximadamente un mes y medio antes. "Nos motivó mucho, no lo podíamos creer con la familia cuando nos contactaron. La ayuda llegó muy rápido", recordó.
De una necesidad puntual a una cadena de solidaridad
Cuando Arce le preguntó a Benítez qué faltaba, la respuesta fue concreta: los chicos tenían un solo juego de camisetas.
"Lo primero que él nos dijo fue que no tenían conjuntos de camisetas, tenían solamente uno. Ahí contacté a uno de mis mejores amigos y le dije: 'Tenemos que armar las camisetas, como 100 juegos'", relató el arquero.
La iniciativa creció con amigos, conocidos y vecinos que sumaron sus aportes. Además de indumentaria y pelotas, llevaron alimentos, facturas y chocolatada para compartir.
"Él me dijo 'lo que venga de colaboración', y yo le respondí: 'Decime qué es lo que falta'. Con el detalle que nos fue dando intenté seguir juntando cosas y la verdad que hubo mucha gente que nos ayudó", explicó.
Para Arce, la respuesta dejó un mensaje: "Hay gente que quiere ayudar, que quiere estar. A nosotros nos conmovió mucho y hoy fue un día maravilloso, sagrado. Vamos a seguir trabajando para que la escuelita y Rubén sigan teniendo oportunidades para que los nenes puedan crecer".
Más que una escuelita de fútbol
El trabajo de Valentín FC va más allá de lo deportivo. La institución acompaña a los chicos ante necesidades que, en algunos casos, les dificultan hasta participar de los entrenamientos.
"Más allá del deporte y del fútbol, les brindamos contención y ayuda en todo. Así sea un par de botines o zapatillas para que jueguen, estamos con los chicos", explicó Benítez.
Ese aspecto fue el que más impactó a Arce. "No cualquiera pasa por eso, lo supera y busca por otro lado transformar todo ese dolor y esa pena. Sacarle una sonrisa a los niños es maravilloso", expresó.
El arquero también remarcó que la intención es seguir acompañando: "Ojalá el mensaje sea que esto es sin beneficio a nada, sino que la gente sepa que se puede ayudar y seguir ayudando".
El encuentro con los chicos
Arce se formó en Argentinos Juniors de Paraná, debutó profesionalmente en Unión de Santa Fe —donde consiguió el ascenso a Primera— y también atajó en Atlético Paraná, entre otros clubes, hasta llegar a Deportivo Riestra, donde juega en la máxima categoría.
"Tengo la oportunidad y la suerte de que en todas las canchas los niños me están esperando, y hoy tener la posibilidad de estar acá a uno lo llena", reconoció.
El arquero recordó que de chico también soñaba con estar cerca de sus ídolos. "Siempre quise una foto con un jugador o con un ídolo, entre comillas. Que ellos lo puedan vivir de cerca, preguntarte cosas y mirarte con sorpresa es muy lindo", sostuvo.
"Somos gente normal y, a mí en lo personal, esto es lo que me pone los pies sobre la tierra, me recuerda de dónde uno viene. Entonces, las raíces no las perdemos", afirmó a Elonce.
Para Rubén y Diana, cada camiseta nueva y cada chico que se acerca a una cancha mantienen vivo el propósito con el que nació la institución: transformar el recuerdo de Valentín en un espacio de encuentro, deporte y contención para otros niños.