Un Aula Magna repleta de voces: así celebraron las infancias con tres elencos musicales
Música, solidaridad y un reclamo universitario: el encuentro de coros en el Aula Magna dejó imágenes para el recuerdo. ¿Sabías que además de celebrar las infancias, hubo una denuncia penal y donaciones para un comedor?
El sábado pasado, el Aula Magna de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) vivió una jornada inolvidable: un encuentro de coros que convocó a cientos de personas y llenó la sala por completo. La cita fue organizada por el Coro Universitario, dependiente de la Secretaría de Extensión, y contó con la participación del Coro para las Infancias de la Confluencia y la Orquesta Sonidos del Sol.
¿Quiénes estuvieron presentes?
El rector Christian Lopes y la secretaria de Extensión, Gabriela Aschkar, acompañaron el evento. El coro de la UNCo, dirigido por Manuela Saralegui, abrió la velada con un repertorio que incluyó “El Pintao” (Díaz), “Chacarera del expediente” (Leguizamón/Castilla) y “Locuras” (Silvio Rodríguez).
Luego fue el turno del Coro para las Infancias de la Confluencia, bajo la dirección de Florencia Etcheverry, que interpretó versiones particulares de temas como “Escondido me han pedido” (Coplanacu), “El monigote” (Paredes), “Mi burrito cordobés” (Gerardo López) e “Imagine” (Lennon).
La Orquesta Sonidos del Sol y el cierre emotivo
La Orquesta folklórica Sonidos del Sol, proveniente de Plottier, no solo tocó sino que también compartió detalles de su actividad en la vecina ciudad. Interpretaron “Adivina adivinador” (M.E. Walsh), “Puente carretero” (Carabajal) y “Somos”, una composición de su director Javier Chaparro.
El broche de oro llegó al final, cuando los tres elencos se unieron sobre el escenario para entonar “El humahuaqueño”, de Edmundo Zaldívar, en un clima de celebración y emoción compartida.
Un reclamo y una acción solidaria
Durante el concierto, los organizadores repudiaron los actos de vandalismo ocurridos recientemente en el predio universitario y confirmaron que las autoridades ya radicaron una denuncia penal ante la justicia federal. Además, exigieron al Gobierno nacional el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Pero la jornada no terminó ahí. Los alimentos no perecederos y la ropa de abrigo donados por los asistentes fueron entregados al comedor y merendero del Barrio Los Álamos de Plottier. Sus coordinadoras contaron que gestionan tres espacios en esa zona cercana al basurero, donde además de preparar viandas diarias, ofrecen talleres para niños y adultos, un espacio de escucha para los vecinos y una feria de trueque los sábados por la tarde. Al despedirse, agradecieron “todo lo que nos donan hoy y por regalarnos este momento”.