Un auto rojo y motos de delivery: el “dueño” de la vereda que obliga a peatones a bajar a la calle en Tucumán
Un vecino tucumano reveló con fotos cómo un auto y motos de delivery se adueñaron de una vereda en la capital. ¿Hasta cuándo tendrán que caminar por la calle los peatones? Los detalles de esta ocupación ilegal que ya es parte del paisaje urbano.
Un vecino de San Miguel de Tucumán denunció una situación que se repite todos los días del año en una calle de la capital, donde un vehículo y motocicletas de reparto bloquean completamente el paso peatonal. La imagen enviada muestra cómo el espacio público es ocupado de manera permanente, forzando a adultos mayores y niños a caminar por la calle. El reclamo pide la urgente intervención de las autoridades municipales.
La denuncia fue realizada a través de imágenes enviadas a este medio por un lector preocupado. El escenario se ubica en calle Uruguay al 4100, en San Miguel de Tucumán.
Según el mensaje recibido, un automóvil de color rojo permanece estacionado sobre la vereda de manera continua. Este vehículo no se mueve, convirtiéndose en un obstáculo fijo.
¿Qué más bloquea el paso?
La situación se agrava con la presencia de varias motocicletas. Estas unidades, utilizadas para el reparto de comida, se estacionan junto al auto.
La combinación del vehículo y las motos termina por ocupar prácticamente la totalidad del espacio destinado a los peatones. La vereda queda completamente intransitable.
El vecino que realizó la denuncia fue contundente en su descripción. “Sin importar si circulan personas mayores o niños, llueva o haya sol, el paso está cortado”, expresó.
Su preocupación radica en la falta de control y la indiferencia ante un problema que afecta la seguridad de quienes transitan por la zona. El denunciante pidió explícitamente la intervención de las autoridades municipales.
El riesgo diario para los transeúntes
La fotografía que acompaña la denuncia es elocuente. En ella se observa claramente cómo el automóvil y las motos ocupan la vereda.
Esta ocupación ilegal del espacio público obliga a cualquier persona que quiera pasar a tener que descender a la calzada. Deben arriesgarse a compartir el espacio con el tránsito vehicular para poder continuar su camino.
El lector asegura que esta no es una situación ocasional, sino que ocurre los 365 días del año. Se trata de un bloqueo permanente que se ha normalizado en el lugar.
El llamado de atención busca generar una respuesta de los organismos de control. La esperanza del vecino es que se apliquen las sanciones correspondientes y se restablezca el libre tránsito peatonal, un derecho básico en la vía pública.