Un auto secuestrado de la policía bloquea una calle céntrica de Rosario y nadie lo mueve
Un auto secuestrado judicialmente fue abandonado por la policía en medio de una calle céntrica. ¿Cómo es posible que el mayor obstáculo para el tránsito esté justo frente a la comisaría? Los detalles de una situación que ya lleva días.
Un vehículo con faja de secuestro judicial permanece abandonado en doble fila frente a una comisaría del centro, generando caos y riesgo para el tránsito. La situación se arrastra desde hace varios días y, pese a las quejas vecinales, aún no hay solución a la vista en una de las arterias más concurridas de la ciudad.
El automotor, un Chevrolet Prisma de color negro, está estacionado en la calle Paraguay al 1100, justo frente a la Comisaría 2ª. Una de sus ruedas está pinchada y luce la faja que acredita su secuestro, pero su ubicación es el verdadero problema: quedó prácticamente en medio de la calzada.
Según pudo conocerse, el rodado fue trasladado hasta esa dependencia policial, que quedó como depositaria judicial del mismo. Sin embargo, después del traslado, el auto fue simplemente dejado en doble fila y la seccional no cuenta con los medios para moverlo a un lugar más adecuado.
Un obstáculo peligroso las 24 horas
La presencia del vehículo obliga a los conductores a realizar constantes maniobras para esquivarlo, lo que provoca demoras y situaciones de riesgo, especialmente en las horas pico. La calle Paraguay es una vía clave del microcentro rosarino y por allí circulan frecuentemente líneas de colectivos.
“Hace días que está casi en mitad de la calle, las 24 horas. De noche es un riesgo”, denunció un vecino de la zona que alertó sobre el caso. A pocos metros del lugar hay espacio disponible para estacionar correctamente, pero el Prisma negro sigue en la misma posición incómoda desde el pasado miércoles.
La imagen del auto abandonado, con su faja oficial, en plena vía pública y frente a una comisaría, resulta por lo menos contradictoria. Mientras, el tránsito en el sector sigue complicado y los vecinos esperan que alguna autoridad intervenga para retirar el obstáculo.
Por el momento, no se ha concretado ninguna acción para solucionar el problema. El automóvil secuestrado continúa en el mismo lugar, sin señalización que alerte a los conductores y sin una intervención que ordene el espacio público.