Un avión de la AFA y un reencuentro que conmovió a la Argentina: la historia detrás de la liberación de Nahuel Gallo
¿Cómo logró un avión de fútbol lo que la diplomacia no pudo? Los detalles ocultos del operativo que trajo de vuelta al gendarme tras más de un año cautivo.
Tras 448 días de angustia, el gendarme argentino Nahuel Gallo finalmente pisó suelo patrio. El emotivo abrazo con su pequeño hijo en el aeropuerto de Ezeiza, pasadas las 4 de la madrugada, selló el final de un cautiverio en Venezuela que movilizó a la diplomacia y tuvo un protagonista inesperado: el fútbol. Su regreso, coordinado con la Asociación del Fútbol Argentino, revela una trama de gestiones donde el poder del balón superó, en este caso, los canales oficiales.
La escena que nadie olvidará
El reencuentro fue en la terminal aérea principal del país. Allí lo esperaban, con el corazón en la mano, su madre Griselda Heredia, su esposa María Alexandra Gómez y su hijo. Las imágenes muestran a Gallo, visiblemente emocionado y aún con su uniforme, tomando en brazos al pequeño al que no veía desde hace más de un año.
No fue un recibimiento íntimo. Junto a su familia, estuvieron el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y su antecesora, Patricia Bullrich, actual jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado. La presencia de estas figuras políticas daba cuenta de la relevancia nacional del caso.
ÚLTIMA HORA | Uniformado y visiblemente emocionado: así fue el reencuentro del argentino Nahuel Gallo y su familia en Buenos Aires tras ser liberado en Venezuela https://t.co/CpohcTLgiZ pic.twitter.com/fRM8d5ZNth
— AlbertoRodNews (@AlbertoRodNews) March 2, 2026
¿Cómo se logró la liberación? El rol clave de la AFA
El operativo que trajo a Gallo de vuelta tiene un detalle que sorprendió a muchos. El Gobierno nacional coordinó la salida del gendarme con la Asociación de Fútbol Argentino, en medio de lo que se describen como “fuertes tensiones” con su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia.
La logística crítica estuvo ligada al uso de un avión Bombardier Learjet 60, que aterrizó en Caracas el domingo. Fuentes de la Casa Rosada explicaron que el gobierno venezolano no aceptó el ingreso de otra aeronave, por lo que se impuso utilizar el viaje que realizaban dirigentes de la AFA para reunirse con representantes de la Federación Venezolana de Fútbol.
Mientras algunos en Balcarce 50 reconocen cierta “incomodidad” con esta articulación a través del ente futbolístico, otros espacios internos destacan la “muñeca” de Tapia, cuyo poder en ciertas ocasiones “puede llegar a superar los contactos de algunos emisarios oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores”. “El fútbol y los negocios que lo rodean conllevan mucho poder”, agregaron estas fuentes.
Los contactos en la sombra y el anuncio que llegó antes
Paralelamente, Cancillería y la Secretaría de Inteligencia del Estado habían avanzado en contactos informales con Venezuela para liberar al gendarme a través de Colombia en los últimos meses. La Nación también obtiene información oficial a través de países aliados como Italia y Estados Unidos.
Sin embargo, fue la AFA la que anunció la liberación de Gallo el domingo por la tarde, a través de un comunicado publicado antes que el Gobierno. El texto, que incluía una foto del gendarme antes de subir al avión, agradeció las gestiones a Delcy Rodríguez y la catalogó como “presidenta de Venezuela”, un reconocimiento que el Ejecutivo nacional no realizó de forma oficial hasta ese momento.
“Los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”, agregó la publicación de la entidad que conduce Tapia. El vuelo arribó a Ezeiza pasadas las 4:40 en un avión privado vinculado a la AFA, escoltado por el prosecretario de la asociación, Luciano Nakis, y el secretario de Protocolo, Fernando Isla Casares.
La representación diplomática con Venezuela sigue oficialmente a cargo de Italia, y no hubo contactos oficiales directos entre los gobiernos de Argentina y Venezuela durante este operativo. Un final feliz para Gallo y su familia, tejido con los hilos a veces impredecibles de la diplomacia y la influencia del deporte más popular.