Un bailarín de Plottier conquista China: de la cueva de Tenglong a la escena internacional
¿Qué hace un neuquino en la cueva más grande de Asia? Santiago Menéndez, bailarín de Plottier, deslumbra con su malambo en China y cuenta cómo es su día a día en un espectáculo internacional.
Un joven de Plottier está brillando en un escenario único en el mundo: la cueva de Tenglong, en China. Santiago Menéndez, de 24 años, forma parte de un elenco de malambo fantasía que se presenta a diario en ese imponente lugar, llevando la cultura argentina a miles de kilómetros de su tierra.
La historia de Santiago es la de un artista que combinó su pasión por el baile con su profesión de docente. Desde muy chico, el folklore estuvo presente en su casa, y aunque al principio prefería el fútbol, su mamá lo inscribió en clases de danza a los 4 años en la agrupación El Ceibo de Plottier. Ese primer paso lo llevó a descubrir el malambo a los 8, y más tarde, el malambo fantasía, una disciplina que incorpora boleadoras, bombo y poncho al zapateo tradicional.
Del interior neuquino a los escenarios internacionales
Santiago se recibió de profesor de Educación Física sin dejar de bailar. Participó en fiestas populares de Neuquén como la del Petróleo y la del Oro, y luego dio el salto al exterior: en 2018 viajó a Cuba y más tarde a Chile, donde trabajó tres meses en un espectáculo de circo. Según contó, el malambo fantasía fue ganando terreno en la escena internacional, lo que le abrió las puertas a nuevas oportunidades.
Una cueva gigante y artistas de todo el mundo
Este año, Santiago se unió a la compañía argentina Sangre Gaucha, que lo convocó para trabajar en China. Actualmente se encuentra en Lichuan, provincia de Hubei, donde permanecerá unos dos meses. La Cueva de Tenglong, una de las más grandes de Asia, es el escenario de un espectáculo internacional con más de 40 artistas de distintos países, entre ellos rusos, italianos y colombianos. Los argentinos son los únicos representantes de nuestro país en el escenario principal.
Para Santiago, esta experiencia es una oportunidad para mostrar la cultura argentina al mundo. "Soy primero que nada un bendecido porque el arte me permite conocer la otra parte del mundo", expresó.
Así es un día de malambo en China
La rutina de Santiago comienza a las 17, cuando un colectivo lo lleva a la cueva. Vestidos y maquillados, los artistas reciben a los visitantes, se sacan fotos y realizan una breve intervención de danza. A las 19:30 llega el espectáculo central, y después del show, el after show, donde bailan con el público, firman autógrafos y hasta hacen trencitos. El espectáculo se realiza una vez por día, cinco veces a la semana, dejando las mañanas libres para descansar o recorrer la ciudad.
Llevar un pedacito de Argentina al otro lado del mundo
Santiago destaca que el malambo fantasía es una herramienta que atrae a los jóvenes, incluso a quienes no conocen la cultura argentina. "Esto del malambo fantasía es una herramienta que atrae mucho a los jóvenes", explicó. Y agregó: "Estoy muy feliz y agradecido por esta oportunidad y, sobre todo, orgulloso de poder representar a Neuquén y a la Argentina a través de mi arte".
Entre el regreso y los nuevos proyectos
El viaje de Santiago tiene fecha de regreso a principios de septiembre, cuando retomará su trabajo como docente en una escuela de Plottier. Pero ya piensa en el futuro: para el año próximo, planea participar en un festival de circos en Perú, lo que podría convertirse en su próximo destino internacional. Mientras tanto, sigue construyendo el camino que comenzó a los 4 años, llevando el folklore argentino a escenarios impensados.