Un barrio que parecía condenado al olvido: el giro inesperado que hoy celebra Burruyacú
Un barrio fantasma en Burruyacú recuperó la vida. Descubrí cómo la provincia logró lo que parecía imposible y qué secretos esconde el plan que ya reactivó miles de hogares en todo Tucumán.
El gobernador Osvaldo Jaldo entregó 52 casas llave en mano en un complejo habitacional del sur de Burruyacú, una obra que estuvo paralizada y que la provincia reactivó con fondos propios. La ceremonia, cargada de simbolismo, reunió a familias que vieron materializarse el sueño de la vivienda propia y a gran parte del gabinete provincial, marcando un hito en la política de reactivación de obras públicas con recursos tucumanos.
El acto se desarrolló este miércoles en el flamante barrio ubicado a 300 metros al oeste de la ruta 304. Allí, el mandatario estuvo acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo; los ministros Darío Monteros (Interior), Marcelo Nazur (Obras Públicas) y Luis Medina Ruiz (Salud); el intendente Jorge Leal; la senadora Sandra Mendoza; y el interventor del IPVDU, Hugo Cabral, entre otras autoridades legislativas, gremiales y comunales.
¿Cómo se logró reactivar un proyecto abandonado?
Durante su discurso, Jaldo detalló el proceso: “Estamos entregando 52 viviendas terminadas, llave en mano, y las otras 28, si Dios quiere, las entregaremos hasta fin de año”. El Gobernador recordó el punto de partida: “Esta ha sido una de tantas obras que estuvieron paradas en la provincia cuando nos hicimos cargo aquel 29 de octubre de 2023 y la fuimos reactivando de menor a mayor”.
El complejo, que consta de 80 hogares en total, había permanecido inactivo hasta el año pasado. Jaldo subrayó el esfuerzo financiero que implica para Tucumán: “Lejos de lamentarnos por la situación económica, estamos redoblando los esfuerzos con el único objetivo de buscar calidad de vida para nuestra gente”.

Una decisión política frente a la parálisis nacional
El vicegobernador Miguel Acevedo puso en contexto la situación a nivel país: “Allá por diciembre de 2023, cuando se paralizaron las obras en todo el país, la prioridad fue dar continuidad a estos proyectos”. Acevedo fue contundente al defender la herramienta legal utilizada: “Cuando algunos preguntaban para qué sirve la Ley de Emergencia en Obras Públicas, es para esto: para que 52 familias en Burruyacú hoy tengan su vivienda propia”.
El ministro del Interior, Darío Monteros, ahondó en la gestión: “Estas viviendas estaban paralizadas por decisión del Gobierno Nacional y, por la decisión política de nuestro Gobernador basada en el equilibrio fiscal, se pudieron reconstruir”. Monteros reveló la escala del plan: “Hoy lo que está haciendo la Provincia es pensar en la gente y en la reactivación de estas 2.300 viviendas en todo Tucumán”.

El impacto en el interior profundo
El intendente Jorge Leal agradeció el enfoque federal de la gestión provincial. “Mientras la Nación produjo un apagón en la obra pública, la gestión de Jaldo reactivó este barrio”, afirmó. Leal valoró la presencia constante del Gobernador en el interior: “Agradecemos su valentía y decisión política de preocuparse por el interior tucumano, recorriendo cada comuna y municipio para mejorar la vida de los vecinos”.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, resumió la consigna de la administración: “Estamos siguiendo el mandato de Jaldo: vivienda que se termina en Tucumán, vivienda que se entrega. El superávit financiero se está invirtiendo en obras que cambian la realidad de los tucumanos”.

¿Qué viene para el resto de la provincia?
Hugo Cabral, interventor del IPVDU, explicó que las viviendas entregadas cuentan con altos estándares de calidad y adelantó un ambicioso cronograma para 2026. “Para lo que viene del año tenemos entregas previstas en Amaicha, Monteros, El Cercado, Teniente Berdina, Naranjo y Sunchal”, detalló. Además, anunció que se realizarán sorteos públicos en La Cocha y Los Villagra-Los Bulacios.
El cierre del acto tuvo un fuerte acento en la generación de empleo. David Acosta, titular de la UOCRA, destacó: “Arrancar 2026 con mano de obra para los compañeros de la construcción es vital”. Acosta brindó una cifra contundente: “Hoy tenemos cerca de 10.000 trabajadores en actividad gracias a que el Gobierno Provincial decidió ejecutar estas obras con recursos propios, generando trabajo local y en blanco”.
La entrega en Burruyacú se consolida así como un caso testigo de una política de vivienda que, según las autoridades, avanza contra viento y marea, priorizando el gasto social y la reactivación económica con fondos tucumanos.