Un biopic sobre Bolsonaro, en el centro de una causa por desvío de fondos
Un diputado bolsonarista y una productora audiovisual quedaron en el centro de un operativo de la policía brasileña. Detrás de la película sobre Jair Bolsonaro hay una trama de fondos públicos y un banquero preso que la campaña de su hijo prefiere no mencionar.
La policía brasileña desplegó este jueves un operativo de alcance sobre la productora de un filme dedicado a Jair Bolsonaro, en el marco de una investigación por el presunto desvío de recursos públicos hacia esa empresa. La causa salpica de lleno la campaña presidencial de su hijo Flávio Bolsonaro, a menos de un mes de los comicios.
El diputado bolsonarista Mario Frias, del Partido Liberal, y la productora audiovisual Karina Gama figuran entre los blancos de los procedimientos. Gama está al frente de Go Up Entertainment, la firma detrás de “Dark Horse”, la película que tiene al actor estadounidense Jim Caviezel en el papel del expresidente ultraderechista. Frias, en tanto, es productor ejecutivo del filme, que todavía no llegó a los cines.
Qué encontró la policía y qué se investiga
A ambos se les prohibió salir del país y, según una fuente de la Policía Federal (PF), a Frias le secuestraron siete armas de fuego. La operación apunta a un “supuesto desvío de recursos públicos provenientes de enmiendas parlamentarias” por “centenas de millones de reales”, de acuerdo con un documento policial.
Las enmiendas son el mecanismo por el cual los legisladores destinan de manera discrecional fondos a proyectos de interés público. Go Up Entertainment fue uno de los 49 objetivos de allanamiento e incautación que se ejecutaron este jueves.
La investigación busca determinar si recursos ligados a contratos públicos con el instituto sin fines de lucro Conhecer Brasil, que preside Karina Gama, “posteriormente fueron direccionados” a Go Up Entertainment, según la decisión judicial. El juez del Supremo que autorizó el operativo es Flávio Dino, exministro de Justicia de Lula.
Flávio Bolsonaro salió a responder en un acto de campaña: calificó el procedimiento como un “intento de interferencia política”.
La sombra del banquero Vorcaro
“Dark Horse” entró en la mira después de que Flávio Bolsonaro admitiera en mayo haber pedido giros millonarios al banquero Daniel Vorcaro —hoy preso— para, supuestamente, pagar la película. La policía intenta establecer si esos fondos terminaron financiando en realidad a otro hijo del expresidente, Eduardo, radicado en Estados Unidos y con una condena en Brasil por coacción a la justicia. El operativo de este jueves avanza en paralelo a esa otra investigación.
Del otro lado, el campo de Lula mira con inquietud el posible impacto electoral de la crisis desatada en el Supremo a partir del caso Vorcaro, detenido por fraude financiero. El exministro de Jair Bolsonaro, el juez André Mendonça, pidió investigar mensajes del banquero a un número atribuido a su colega Alexandre de Moraes, en los que pedía ayuda para eludir la investigación que luego derivó en su arresto y en la liquidación de su banco Master.
Moraes condujo en 2025 el juicio que llevó a la cárcel a Jair Bolsonaro por golpismo. La crisis en el Supremo puso a la campaña de Lula “a la defensiva”, según una fuente del gobierno que habló bajo anonimato. Esa fuente atribuyó el momento “delicado” a hechos que no tienen “nada que ver” con Lula, pero reconoció que resultan difíciles de explicar a un electorado que asocia a Moraes con el antibolsonarismo. Confió, además, en que aún falta correr “mucha agua bajo el puente” hasta los comicios del 4 de octubre.
El Partido de los Trabajadores mantuvo este jueves una reunión de su dirigencia en la que se abordó el impacto electoral de la polémica, según una fuente petista. Las encuestas muestran a Lula y a Flávio Bolsonaro empatados para una probable segunda vuelta, lo que anticipa una definición ajustadísima.
(Con información de AFP).