Un bolso con $1,5 millones en ropa desapareció en segundos: la desesperación de una feriante
Mientras cargaba su auto tras una feria, una emprendedora perdió un bolso con $1,5 millones en ropa. Un testigo vio un Corsa gris, pero las cámaras no funcionaban. ¿Podrá recuperar su mercadería?
Mariela Rivera, una emprendedora de Comodoro Rivadavia, vivió un momento de terror cuando, al terminar una jornada de feria, le robaron un bolso con mercadería valuada en más de un millón de pesos. El hecho ocurrió en el barrio Pueyrredón y ahora busca respuestas.
El robo se produjo el lunes 17 de agosto, feriado por el fin de semana largo, alrededor de las 19:30, cuando los feriantes desarmaban sus puestos en la Escuela 172, ubicada en avenidas Polonia y Kennedy. Mariela, que se dedica a la venta de indumentaria, había guardado parte de su mercadería en grandes bolsones, como hace siempre.
¿Cómo fue el robo?
Su marido, encargado de trasladar los productos al vehículo familiar estacionado sobre avenida Polonia, cargó el primer bolso y volvió por el resto. En ese lapso de segundos, alguien aprovechó para llevarse el bolso sin que nadie lo notara. "Cuando sale, se da cuenta de que habían robado el bolso", relató Mariela.
La rápida reacción de otros feriantes no fue suficiente: algunos corrieron detrás de una camioneta policial que pasaba por el lugar, pero "nunca nos dieron pelota", lamentó la mujer.
Un testigo clave y un auto gris
Una familia que estaba en las inmediaciones, cerca de una panadería y una cervecería, aportó un dato fundamental: vieron un Ford Corsa Classic gris detenerse junto al vehículo de Mariela. Un hombre alto, con chaleco gris, abrió el baúl, sacó el bolso y escapó por avenida Polonia. No alcanzaron a ver la patente.
"Ellos ven una situación, pero como que no les llamó la atención. Les llamó la atención cuando nosotros dijimos que nos habían robado", explicó la emprendedora.
Más de un millón en mercadería
El bolso sustraído contenía principalmente pantalones y conjuntos deportivos y térmicos para niños. Mariela estima que el valor supera el millón de pesos, incluso habla de un millón y medio. "Es mi trabajo, son horas de trabajo", sostuvo.
Para ella, cada feria implica no solo el costo de la mercadería, sino horas de preparación y traslado. Por eso, el golpe es duro para su emprendimiento.
Sin cámaras y con alerta a otros feriantes
La familia recorrió los comercios de la zona buscando cámaras, pero las de la panadería y la cervecería apuntan al interior. Las cámaras de postes o semáforos, según la Policía, "no están habilitadas".
Mariela decidió hacer público el caso para alertar a otros emprendedores. "Me pasaron el dato de que anda un auto así, robando. Un Corsa gris", comentó, aunque aclaró que no puede confirmar que sea el mismo. Pidió "estar más atentos" y recomendó no dejar los vehículos solos mientras cargan productos.
La denuncia ya fue radicada, pero Mariela es escéptica: "Por más que vos hagas la denuncia, queda en la nada". Aun así, espera que los testimonios ayuden a identificar a los responsables y recuperar, al menos, parte de su trabajo.