Un bolso con carne cruda en la cárcel Almafuerte: lo que había adentro cambió todo
La seguridad en la cárcel Almafuerte quedó en el ojo de la tormenta después de que una requisa revelara una maniobra que pocos esperaban. El dato que complica a un agente penitenciario y el método que usaron para intentar burlar los controles: todo en la nota.
Un agente del Servicio Penitenciario de Mendoza quedó bajo investigación administrativa después de que se encontraran 11 teléfonos celulares ocultos debajo de carne vacuna cruda durante el ingreso de una visitante al Complejo Penitenciario de Alojamiento Permanente Almafuerte.
El episodio ocurrió el 9 de abril de 2026, cerca de las 8.55, mientras el agente identificado por sus iniciales G.N.F.M. realizaba una requisa de pertenencias en uno de los boxes de ingreso al penal.
Según la resolución de la Inspección General de Seguridad (IGS) publicada en el Boletín Oficial, una oficial que supervisaba el procedimiento notó que el penitenciario estaba nervioso y que el control sobre la mercadería de la visitante era superficial. También advirtió alimentos en cantidades superiores a las permitidas y otros productos que debían ser retenidos.
La superior observó además que el agente no exhibía ante las cámaras el contenido de uno de los bolsos. En otro equipaje había un recipiente de gran tamaño que todavía no había sido revisado.
El intento de sacar el bolso sin revisar
De acuerdo con el expediente, cuando se detectó que la visitante llevaba carne cruda, G.N.F.M. habría intentado devolverle el bolso para que lo retirara del complejo sin que fuera requisado. La oficial ordenó entonces abrirlo y realizar una inspección completa.
Fue allí donde apareció el cargamento: debajo de la carne vacuna cruda había un envoltorio plástico con 11 celulares de distintas marcas, dos chips telefónicos y una batería. Entre los aparatos había equipos Motorola, Samsung, Redmi, LG y ZTE, varios de ellos con pantallas o carcasas dañadas.
Para la IGS, el procedimiento del penitenciario fue deficiente porque habría omitido inspeccionar exhaustivamente los bultos, retener elementos prohibidos y adoptar las medidas propias de su función. La resolución señala que los teléfonos pudieron ser descubiertos por la intervención de la superior jerárquica y considera que la situación comprometió gravemente la seguridad del establecimiento.
Sumario administrativo y citación a declarar
A partir de esos hechos, el organismo de control dispuso iniciar formalmente un sumario administrativo contra G.N.F.M. por la posible comisión de faltas previstas en la normativa que regula al personal penitenciario.
El agente fue citado a prestar declaración indagatoria administrativa el próximo 25 de septiembre a las 10 en la sede de la Inspección General de Seguridad. La resolución aclara que podrá abstenerse de declarar y contar con asistencia de un abogado durante el procedimiento.