Un boquete, un botín de pesca y un detalle que delata a los ladrones en Goya
Entraron por un boquete, se llevaron cañas, reels y hasta la cámara de seguridad. ¿Fue un golpe al azar o alguien conocía cada rincón del local?
En plena avenida José J. Rolón al 1851, un flamante comercio de pesca amaneció con un enorme agujero en la pared. Los delincuentes no solo se llevaron mercadería, sino que arrancaron hasta las cámaras de seguridad para no dejar rastro.
El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles en la ciudad de Goya, Corrientes. Según información de un portal local, los malvivientes realizaron un boquete en la parte trasera del local, atravesaron los portones y entraron al negocio con total impunidad.
Una vez adentro, se alzaron con ocho reels de pesca, cañas, cuchillos, una tablet y dinero en efectivo. Pero lo que más llamó la atención fue que desmontaron y se llevaron la cámara de vigilancia, un movimiento que sugiere que conocían la ubicación exacta del dispositivo.
¿Un robo planeado o casualidad?
El propietario, que había inaugurado el local hace apenas un mes, no duda de que los autores sabían lo que hacían. "Ingresaron por la parte trasera, después de pasar los portones. Esa zona no es visible desde la calle", explicó el dueño, visiblemente consternado.
La hipótesis de que los delincuentes conocían los movimientos del comercio cobra fuerza al considerar que no forzaron la puerta principal y fueron directamente al punto ciego de la seguridad.
Por ahora, no hay detenidos. La policía de Goya analiza las imágenes de cámaras vecinas y busca rastros en el boquete, que los ladrones dejaron abierto como única huella de su paso.