Un buque británico en Ushuaia desató una crisis: Tierra del Fuego cruzó a Nación
La llegada de un petrolero británico a Ushuaia desató un conflicto entre la provincia y Nación. ¿Qué hay detrás de esta autorización?
La llegada del petrolero VS Promise al puerto de Ushuaia encendió una nueva disputa entre la provincia y el Gobierno nacional. Mientras la administración de Javier Milei autorizó el amarre, las autoridades fueguinas denunciaron una contradicción con los argumentos usados para intervenir la terminal.
¿Qué pasó con el petrolero?
El Gobierno de Tierra del Fuego repudió la presencia del buque de bandera británica en el puerto de Ushuaia, que se encuentra bajo intervención nacional. La provincia reclamó explicaciones sobre los criterios que permitieron la operación.
El Ejecutivo fueguino calificó la situación como especialmente grave por la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. En un comunicado, tildó de “inadmisible” que una embarcación del Reino Unido opere en la capital provincial mientras ese país mantiene la ocupación de las islas.
Sin embargo, desde el Gobierno aclararon que el VS Promise cargó petróleo crudo en la cuenca del puerto Cullen, en el norte de Tierra del Fuego, y luego pasó por Ushuaia para aprovisionarse. “El barco no solo venía de trabajar en Argentina, sino que venía de la propia provincia de Tierra del Fuego. A su vez, la monoboya es jurisdicción provincial, por lo que fue el propio gobierno fueguino quien avaló el ingreso del buque en primer lugar”, señalaron.
La ley que no aplica
Las autoridades provinciales plantearon que “el accionar del buque no viola ninguna ley” y explicaron que la Ley Gaucho Rivero no prohíbe indiscriminadamente el ingreso de buques vinculados al Reino Unido. Su artículo 2 alcanza solo a aquellos relacionados con la exploración o explotación de recursos naturales en la Cuenca de Malvinas.
“Por este motivo, las autoridades fueguinas permitieron el ingreso del buque y las autoridades nacionales permitieron el aprovisionamiento en puerto”, indicaron. En paralelo, fuentes de la Armada consultadas por TN señalaron que no encuentran razones para impedir el amarre, ya que la embarcación no provenía de las Islas Malvinas.
La contradicción que denuncia la provincia
El planteo de Tierra del Fuego apunta a una contradicción entre los motivos que Nación dio para intervenir el puerto y la autorización para que opere el VS Promise. La administración nacional había destacado la importancia estratégica de la terminal por su ubicación en el Atlántico Sur y su vínculo con la actividad antártica.
Para el Gobierno fueguino, esa decisión hacía todavía más sensible la llegada de una embarcación británica. Por eso pidió que Nación informe de manera pública los criterios políticos, estratégicos y administrativos que se tuvieron en cuenta.
La postura de la provincia se apoya en la legislación provincial vinculada al reclamo de soberanía sobre Malvinas, que busca desalentar actividades económicas o comerciales que puedan resultar funcionales a los intereses británicos. El Ejecutivo provincial también volvió a pedir el fin de la intervención y la restitución de la administración del puerto.
“Se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio”, cuestionó la Provincia.
Qué se sabe del VS Promise
El VS Promise es un buque tanque dedicado al transporte de petróleo. Registros de navegación indican que había partido de Los Ángeles y tenía como destino declarado la terminal de Río Cullen, en el norte de la isla de Tierra del Fuego. Tras cargar crudo en esa zona, se dirigió a Ushuaia, donde provocó la polémica. Después, dejó el puerto durante la madrugada y continuó su navegación por el canal Beagle.
Río Cullen es una terminal vinculada a la actividad hidrocarburífera, con instalaciones para el tratamiento y almacenamiento de petróleo, además de una monoboya para la carga de crudo en buques tanque. La controversia tiene un fuerte componente político y simbólico, ya que Ushuaia es considerada puerta de entrada al Atlántico Sur y a la Antártida.
La ANPyN, que depende de Nación, mantiene la intervención administrativa del puerto, dispuesta inicialmente por 12 meses, y tiene a su cargo su gestión operativa, técnica y administrativa.

