Un campeón del mundo se escondía entre la platea de la Bombonera y nadie lo notó al principio
Las cámaras hicieron zoom a la platea y captaron a una leyenda del fútbol mundial disfrutando del clásico como uno más. ¿Qué hacía este campeón del mundo escondido entre la hinchada de Boca?
La Bombonera vibró con un nuevo clásico, pero entre la multitud de hinchas xeneizes había un espectador de lujo que pasó desapercibido hasta que las cámaras lo encontraron. David Silva, exfigura de la selección española y campeón del mundo en 2010, disfrutó del partido entre Boca y San Lorenzo como un fanático más, generando sorpresa y revuelo en las redes sociales.
El exfutbolista, reconocido por su talento en el Manchester City y la ‘Roja’, está de vacaciones en Argentina. Aprovechó su estadía para contactar a la dirigencia de Boca y conseguir un lugar en el emblemático estadio para presenciar el encuentro correspondiente al Torneo Apertura de este miércoles.
Su presencia no fue completamente fortuita. Silva tiene un vínculo previo con la Bombonera, ya que había jugado allí en el pasado. Tras consagrarse campeón del mundo en Sudáfrica 2010, formó parte del combinado español que se enfrentó a la Selección Argentina en un amistoso disputado en el coliseo de Brandsen.
¿Cómo lo vieron?
Las cámaras de la transmisión oficial lograron captarlo en la platea baja del estadio. El mediocampista, ya retirado, seguía el partido con suma atención, vestido de manera informal con una gorra negra y, significativamente, luciendo la camiseta de Boca Juniors.
Su imagen, la de un ídolo global mezclado con la hinchada común, rápidamente se viralizó. Con su gesto de vestir la azul y oro, Silva se ganó de inmediato el cariño de los seguidores xeneizes que lo identificaron en las pantallas.
De esta forma, el español se incorpora a una extensa y prestigiosa lista. Son muchas las personalidades internacionales del deporte, la música y el espectáculo que tienen como objetivo turístico visitar La Bombonera y experimentar en persona la atmósfera única de un partido en ese escenario.
La visita de figuras de tal calibre refuerza el mito y la atracción global que genera el club de la Ribera y su fortín, convertido en un sitio de peregrinación para cualquier amante del fútbol.