Un caramelo casi le cuesta la vida: la maniobra desesperada de dos policías en El Calafate
¿Qué pasó cuando una nena se atragantó y la ambulancia no llegaba? Dos policías tomaron una decisión que marcó la diferencia.
La angustia se apoderó de una familia en El Calafate cuando una nena de 5 años se atragantó con un caramelo y dejó de respirar con normalidad. Lo que parecía una tarde tranquila se convirtió en una carrera contra el tiempo.
El episodio ocurrió el pasado 9 de agosto alrededor de las 21 horas, en la calle Fagnano al 1700, frente al comercio “La Genovesa”. Un llamado desesperado alertó a la guardia de prevención de la División Comisaría Segunda.
La menor, identificada como GNSA, tenía comprometida su capacidad respiratoria y necesitaba ayuda urgente. Su madre, CAS (24), y su abuela, IJ (48), estaban en el lugar, sumamente conmocionadas.
La rápida respuesta policial
El suboficial escribiente Rodrigo Andrés Ferreira y el sargento Esteban Exequiel Ludueña patrullaban en el móvil 1130 cuando recibieron la alerta. Sin dudarlo, se dirigieron al lugar a toda velocidad.
Al llegar, encontraron a la nena rodeada de familiares y vecinos que intentaban ayudarla. La desesperación era visible, pero los efectivos actuaron con precisión.
Según el informe interno de la dependencia, el sargento Ludueña inició las maniobras de Heimlich, una técnica de primeros auxilios clave ante una obstrucción de las vías respiratorias por un cuerpo extraño.
La maniobra no fue suficiente en un primer intento. Ludueña continuó por un tiempo prudencial y luego fue relevado por Ferreira, quien siguió con la asistencia.
Finalmente, la nena expulsó el caramelo y recuperó la respiración normal. El alivio invadió el lugar, pero la emergencia aún no había terminado.
Sin ambulancia, la llevaron al hospital
La ambulancia no llegaba y los policías sabían que cada minuto contaba. Ante la demora del servicio sanitario, decidieron trasladar a la menor directamente al Hospital SAMIC de El Calafate en el móvil policial.
La nena fue acompañada por su madre y su abuela, quienes también recibieron asistencia médica por el shock emocional. Afortunadamente, las tres fueron dadas de alta en buen estado de salud.
La actuación de los efectivos no pasó desapercibida. El comisario inspector Walter Daniel López, jefe de la División Comisaría Segunda, dispuso una resolución interna para reconocer formalmente el procedimiento.
En el documento, se destacó el desempeño de Ludueña y Ferreira, calificándolo de “profesionalismo, dedicación y eficiencia”. La felicitación quedó asentada en sus legajos personales como antecedente.