Un chajá caminando por Chacabuco y Sarmiento: el motivo que explica su aparición
Sociedad · Santa Fe

Un chajá caminando por Chacabuco y Sarmiento: el motivo que explica su aparición

¿Qué llevó a un ave de casi un metro, típica de lagunas y bañados, a caminar por una esquina céntrica de Santa Fe? La respuesta está en lo que ocurre con su hábitat.

Un vecino que pasaba por la esquina de Chacabuco y Sarmiento, en barrio Candioti, se topó con algo que no es habitual en plena vereda: un chajá. El ave silvestre, de casi un metro de altura, se movía tranquila por la vía pública y llamó la atención de quienes circulaban por la zona.

El episodio, registrado en la ciudad de Santa Fe, volvió a instalar una pregunta que se repite cada tanto en el Litoral: ¿por qué un animal de laguna y bañado termina caminando entre casas y autos?

Qué es el chajá y por qué impresiona verlo en la calle

El Chauna torquata es una de las aves más emblemáticas de los ambientes acuáticos de la región. Habita lagunas, esteros y bañados de aguas poco profundas, y se alimenta principalmente de vegetales.

Su porte robusto y su tamaño —puede llegar a medir cerca de un metro— lo hacen inconfundible. A eso se suman sus vocalizaciones potentes, que le dieron el nombre popular. En otoño e invierno, cuando no está en época de reproducción, suele juntarse en bandadas que pueden superar los cien ejemplares.

Y hay un dato que conviene no pasar por alto: el chajá tiene chuzas, unas estructuras puntiagudas en la zona de las alas que usa para intimidar y defenderse de depredadores.

Por qué se acercan a la ciudad

El desplazamiento de aves acuáticas hacia sectores urbanizados no responde a una sola causa. Las variaciones en el nivel de los ríos y las crecientes modifican las condiciones de los humedales y alteran los lugares donde estas especies encuentran comida y refugio.

A eso se suman otras perturbaciones del hábitat natural, como la presencia de perros en lagunas y bañados, que pueden asustar a las colonias y forzarlas a moverse.

En esos traslados, algunos ejemplares sobrevuelan zonas urbanizadas o directamente se detienen en lugares poco habituales: calles, veredas y patios de viviendas.

Qué hacer si te encontrás con uno

La primera recomendación es clara: no intentar capturarlo ni manipularlo. Aunque el chajá no suele representar una amenaza para las personas, cuenta con mecanismos de defensa que puede activar si se siente acorralado.

Lo aconsejable es mantener distancia, dejar tranquilo al animal, evitar movimientos bruscos y no ofrecerle comida ni intentar trasladarlo.

También conviene alejar a perros y gatos del lugar para que no lo persigan, lo lastimen o le generen estrés.

Ante un ejemplar en la vía pública o en un patio, hay que comunicarse con el 911 para que intervenga la Policía Ecológica, cuyos agentes están capacitados para actuar con fauna silvestre.

La idea de fondo es simple: no intervenir por cuenta propia y dejar que el personal especializado evalúe el estado del animal y decida cómo resguardarlo.

El ave silvestre fue observada en la intersección de Chacabuco y Sarmiento.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de UNO Santa Fe (@unosantafe)

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de UNO Santa Fe (@unosantafe)

Siguiente nota Política · Santa Fe

Le pidieron a los socialistas acompañar las leyes de seguridad y la respuesta descolocó a todos

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local