Un changuito llegó en bicicleta desde Cachi hasta la Catedral y emocionó a todos con su pedido
El pequeño peregrino no pudo contener las lágrimas al llegar a la Catedral y su historia se convirtió en una de las más tiernas de la jornada.
La llegada de los peregrinos a la ciudad de Salta dejó postales cargadas de emoción y fe. Entre ellas, la de un niño que arribó a la Catedral Basílica junto a su papá, el comisario mayor, y protagonizó uno de los momentos más conmovedores de la jornada.
Visiblemente emocionado y hasta con lágrimas en los ojos, el pequeño contó que fueron "muchas emociones" las que sintió durante la peregrinación y al llegar frente al Señor y la Virgen del Milagro.
Con una enorme ilusión, explicó que su pedido estuvo centrado en su familia y en agradecer por la vida.
"Pedimos por el Señor y la Virgen del Milagro, que conceda nuestras bendiciones", expresó el niño, todavía conmovido.
También contó que realizó el recorrido acompañado por su papá, el comisario mayor, y que llevó consigo pedidos muy especiales: salud para su familia, bendiciones y un día más de vida.
Una llegada cargada de emoción
El momento frente a la Catedral fue especialmente fuerte. La emoción del pequeño creció mientras hablaba de lo que significaba para él llegar hasta allí, al punto de que las lágrimas terminaron apareciendo en sus ojos.
La escena reflejó, una vez más, el profundo significado que tiene el Milagro para miles de salteños. Para algunos, la peregrinación representa una promesa; para otros, una oportunidad para agradecer. En este caso, un niño eligió recorrer el camino junto a su papá para pedir por la salud de quienes más quiere y agradecer por un nuevo día.
Mientras los distintos grupos de peregrinos continúan ingresando a la capital salteña, las historias personales se multiplican. Cada caminata, cada kilómetro y cada sacrificio tiene detrás un pedido diferente.
Y entre esas historias, la de este niño emocionado frente a la Catedral se convirtió en una de las postales más tiernas de la jornada del Milagro Salteño.