Un científico rosarino fue premiado en Estados Unidos y su reacción sorprendió a todos
Alejandro Vila, investigador del CONICET Rosario, recibió un premio internacional por su trabajo contra la resistencia a los antibióticos. Cuando le preguntaron por el logro, eligió hablar de otra cosa.
Alejandro Vila, investigador del CONICET Rosario y director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR), fue distinguido con el Premio Moselio Schaechter 2026 por la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). El galardón reconoce a investigadores de países en desarrollo con liderazgo excepcional y compromiso sostenido con el avance de la microbiología global.
Vila también es profesor titular de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y su nombre se suma a una lista muy corta de latinoamericanos que recibieron esta distinción. La entrega forma parte del Programa de Premios y Galardones 2027 de la ASM.
Qué investiga y por qué importa
El trabajo de Vila apunta a uno de los problemas de salud más urgentes del mundo: la resistencia a los antibióticos. Su equipo fue pionero en biología estructural en el país, con la introducción de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) aplicada a esta área.
Eso le permitió desentrañar los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas, las enzimas que hacen que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos. El conocimiento generado derivó en patentes y servicios tecnológicos de alto valor para el sector productivo.
El logro no es solo suyo
Consultado sobre la distinción, Vila prefirió correr el foco de su persona y ponerlo en el equipo. “Recibir este premio es un inmenso honor, pero sobre todo es un reconocimiento a la calidad de la ciencia de nuestro país”, dijo.
Y agregó: “Este hito refleja décadas de trabajo ininterrumpido de un equipo humano excepcional integrado por investigadores, becarios y profesionales de apoyo en el IBR. Demuestra que, desde Argentina, tenemos la capacidad de hacer ciencia de frontera, formar recursos humanos de excelencia y generar conocimiento que aporte soluciones a problemas globales urgentes”.
Una sociedad con historia
La ASM fue fundada en 1899 y es una de las organizaciones científicas más grandes del mundo. El premio lleva el nombre de un expresidente de la institución y busca destacar la capacidad de construir ciencia desde regiones en desarrollo, tanto por la excelencia en la investigación como por el impacto en la formación de comunidades científicas.
Antes que Vila, otros latinoamericanos habían recibido este reconocimiento: Gustavo Goldman (Brasil, 2021), Nancy Saravia (Colombia, 2013) y Diego de Mendoza, también investigador del CONICET en el IBR (2015).