Un clásico que se definió con un golazo, pero terminó de la peor manera
El clásico entre Unión y Desamparados se definió con un golazo de Franco Goria, pero el pitazo final desató algo que nadie esperaba en el 12 de Octubre.
El clásico entre Atlético Unión y Sportivo Desamparados tuvo un desenlace electrizante en lo futbolístico y lamentable en lo extrafutbolístico. En el Estadio 12 de Octubre de Villa Krause, el Víbora se impuso 2-1 en la reanudación de este lunes y se quedó con una victoria clave en el Torneo Regional Amateur.
El partido había comenzado el domingo por la noche, pero a los 27 minutos del primer tiempo el marcador reflejaba un vibrante 1-1 —goles de Franco Goria para la visita y de Abel Donoso para el Azul— y el encuentro debió suspenderse. Las fuertes ráfagas de viento Zonda provocaron una falla eléctrica externa y dañaron un transformador, dejando a oscuras las torres de iluminación. El árbitro Rubén Fernández determinó la suspensión y el clásico se completó este lunes en dos tiempos de 30 minutos cada uno.
Con este triunfo, el conjunto puyutano saltó a la cima de las posiciones de la zona local y dejó la clasificación prácticamente encaminada dentro del Torneo Regional Amateur.
En la reanudación, el trámite fue friccionado y con pocas luces. Desamparados intentó imponer condiciones apoyado en la ventaja numérica de tener once jugadores contra los diez que le quedaban a Unión desde la jornada previa. Sin embargo, los planes se emparejaron rápido cuando el defensor visitante Edgardo Díaz vio la tarjeta roja.
Cuando el partido parecía encaminarse a un empate cerrado, a los 18 minutos apareció otra vez el oportunismo de Franco Goria. El goleador puyutano recibió por derecha y sacó una definición monumental con un remate cruzado al segundo palo de Puga para decretar el 2-1 definitivo. Los últimos minutos ganaron en dramatismo y pierna fuerte, restándole argumentos a la reacción de Unión.
Cerca de los 25 minutos de la segunda parte, el panorama terminó de descontrolarse con más expulsiones directas: Isaías Oballes se fue a los vestuarios en el local, mientras que el propio Goria vio la roja en el Víbora para dejar el desenlace al rojo vivo.
A pesar de los intentos desesperados del Azul, Sportivo resistió con firmeza, se aferró a una victoria clave y ya piensa en recibir a Atlético Belgrano la próxima fecha, mientras que los de Rawson quedarán libres.
El fútbol empañado por la violencia
El pitazo final del árbitro no trajo calma, sino todo lo contrario. En plena transmisión, el equipo deportivo de Radio Sports confirmó que la jornada concluyó en medio de serios incidentes y disturbios que involucraron a jugadores, cuerpos técnicos e hinchas, tanto en el campo de juego como en las inmediaciones del estadio.
La situación requirió la intervención inmediata de las fuerzas policiales para tratar de dispersar a los involucrados y garantizar la salida segura de los equipos.