¿Qué hizo el concejal libertario en el mismo discurso en el que pedía disculpas? La respuesta de su par encendió la sesión del Concejo y dejó una advertencia sobre las redes.
El concejal Gustavo Aguirre salió a cruzar a su par libertario Diego Figueroa y consideró que sus dichos contra los manifestantes que protestaron durante la visita de Javier Milei a la provincia cruzaron una raya que no debería traspasarse. Lo dijo en declaraciones a la prensa, al referirse a la sesión del jueves del Concejo Deliberante capitalino.
En esa reunión, el bloque de Aguirre y el del MID se pronunciaron en contra de las expresiones que Figueroa había dirigido a quienes se movilizaron durante la llegada del Presidente. El libertario había llamado "kukas, perucas, zurdos" a los manifestantes y les había recomendado asearse.
El descargo que terminó en más ataques
Durante la sesión, Figueroa pidió disculpas por esos calificativos. Sin embargo, en el mismo discurso volvió a apuntar contra los protestantes y los tildó de "delincuentes". Lo hizo al responder una nota de repudio del Interbloque que estaba incluida en el orden del día.
Aguirre explicó por qué su espacio consideró necesario pronunciarse: "Creímos que era necesario expresarnos para fortalecer la convivencia democrática, a partir de consensuar que hay límites que no se pueden transgredir. Más cuando son representantes del pueblo, cuando tienen una responsabilidad institucional".
Sobre el descargo de su par, señaló: "Si bien el concejal pidió disculpas por haber hecho esas declaraciones, durante su alocución redobló la apuesta y volvió a hablar de que son unos delincuentes". Y remató: "Cada uno sabe desde dónde se para y cómo ejerce su responsabilidad, pero nosotros creemos que eso fue un límite que se pasó".
"Bases autoritarias"
Para el edil, el debate político puede ser intenso, pero tiene un piso que no se debe perforar. "Cuando ya se ataca a un colectivo por pensar distinto, se pone en riesgo de empezar a generar bases autoritarias", advirtió.
La visita de Milei, en segundo plano
Aguirre también evaluó que la polémica le quitó centralidad a la llegada del Presidente a la provincia. "Perdió una gran oportunidad el sector libertario. Al día siguiente se habló más de las declaraciones de un dirigente que de la propia llegada de un presidente", planteó.
Consultado sobre el clima político nacional, el concejal describió una época "muy convulsionada" y puso el foco en el peso de las redes sociales sobre la conducta de los dirigentes. "No podemos dejarnos gobernar por el algoritmo, y más cuando sos representante político y tenés una responsabilidad institucional", remarcó.
Según su análisis, las plataformas hoy premian la descalificación y "la transmisión de odio", y cada declaración busca superar a la anterior. "Cada uno decide a qué barco se sube. Nosotros tenemos que plantear cuestiones éticas antes que nada, y no tanto la oportunidad y la inmediatez que te proponen las redes", concluyó.