Un cura rosarino estará a metros del Papa en Luján: el rol clave que tendrá en la misa final
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Un cura rosarino estará a metros del Papa en Luján: el rol clave que tendrá en la misa final

Un cura rosarino tendrá un lugar reservado junto al papa León XIV en la misa de Luján, y ya anticipó qué espera de esa jornada. La organización calcula una marea de fieles nunca vista en la basílica: la cifra que manejan sorprende.

El padre Facundo Ivaldi, al frente de la parroquia San Miguel Arcángel y de la Universidad Católica sede Rosario, tendrá un lugar privilegiado en la misa que el papa León XIV celebrará este miércoles en la basílica de Luján. Será uno de los tres sacerdotes que asistirán al pontífice durante la ceremonia, la última de su visita a la Argentina.

Ivaldi también integra el equipo que organiza la llegada del Santo Padre al país, que comienza este domingo en el marco de su gira por Latinoamérica. En diálogo con Rosario3, el párroco repasó los preparativos y explicó qué espera la Iglesia argentina de esta visita.

“Hablará para todos, no para un espacio político”

Consultado sobre el mensaje que dejará el Papa y las especulaciones acerca de posibles referencias a la realidad social argentina, Ivaldi fue claro: “El Papa va a hablar para el mundo y no solamente para la Argentina, hablará para todos y no sólo para un espacio político, no va hablar sólo para los creyentes sino para todo el pueblo”.

La tarea junto al altar

Sobre su función en la celebración, el sacerdote detalló que desde Roma llegarán tres ceremonieros, entre ellos monseñor Ravelli, que oficiará como maestro de ceremonia. “Acompañan tres sacerdotes y yo seré uno de ellos quienes haremos que la celebración vaya desarrollándose”, explicó.

Ivaldi remarcó que cada celebración tiene un equipo organizador integrado por sacerdotes y laicos. “Me toca colaborar en la celebración de Luján que será la última misa del Papa en la Argentina. Hace tiempo que estamos trabajando en muchos aspectos no sólo en la celebración en sí de la misa sino también en cuanto a lo organizativo ya que se espera será la más participada de todas”, agregó.

Más de un millón y medio de fieles

Según lo que les transmitieron en una reunión con el gobierno de Buenos Aires, se esperan más de 1,5 millones de personas en Luján. Por eso se están montando distintos espacios para la participación, lugares de asistencia y puntos desde donde se podrá ver al Santo Padre.

El recorrido del miércoles tiene detalles definidos: el Papa llegará después de visitar la cárcel de Devoto, se trasladará en cápsula de seguridad y luego se subirá al Papa-móvil en la rotonda de acceso a la ciudad, donde podrá ser visto por la multitud.

Uno de los pedidos que llegó desde El Vaticano fue que el pontífice tenga contacto directo con la gente. “Esperamos que el tramo final hacia la Basílica lo pueda hacer caminando. Se trata de poner en relieve que Luján es un lugar de peregrinación donde la gente llega caminando con sus pedidos y ofrendas, y el sumo pontífice quiere llegar como peregrino hacia el lugar de la Virgen”, señaló Ivaldi.

“Un regalo” para quien lo acompaña

Para el párroco rosarino, asistir al Papa en la ceremonia es un privilegio personal. “Para mí es un regalo muy grande. Es parte de lo que he estado haciendo durante mi ministerio y este servicio es como un regalo para mí y quiero ofrecerlo a la comunidad”, afirmó.

Y sobre lo que representa para la Iglesia argentina, sostuvo: “Significa un impulso y una renovación de la fe y de la esperanza. La llegada del Papa mueve el corazón para preguntarnos sobre cosas más profundas, más allá de lo cotidiano”.

Por qué no incluyó a Rosario en la gira

La pregunta sobre la ausencia de Rosario en el itinerario quedó sin una explicación cerrada. “Bueno, no tengo respuesta para eso. El Papa ha sido muy generoso, incluso en su enfermedad, queriendo venir y estar en la mayor cantidad de lugares posibles. La sabana queda corta, uno quiere que esté en todos lados”, respondió el sacerdote.

Unidad política: qué dijo sobre la responsabilidad del Papa

Ante la expectativa por el mensaje de unidad que podría dejar la visita en el plano político, Ivaldi aclaró que el pontífice no carga con esa tarea. “El mensaje del Papa es un mensaje para crear lazos incluso con el que piensa distinto, en definitiva lo que enseñó Jesús y que está en el Evangelio. Todos nosotros en nuestra vida personal tenemos distancias con los otros, está en nuestra libertad qué queremos hacer y no depende del Papa. Es injusto cargarle la responsabilidad de unir a los políticos”, planteó.

En la misma línea, descartó que el mensaje social esté dirigido exclusivamente a la dirigencia argentina: “Ya lo hay. No me parece que el Papa vaya a dar un mensaje sólo para la política argentina. Siempre estamos tentados a ver las cosas desde nuestra perspectiva, es bastante estrecho mirar así”.

Cómo fueron los preparativos

El trabajo previo fue minucioso. Según contó el párroco, cada mes llegó una avanzada con sacerdotes y personal de seguridad del Papa para verificar detalles junto a las comitivas y los gobiernos locales. La última se concretó el miércoles pasado y desde el jueves se realizaron los ensayos generales.

“En cada uno de los lugares donde estará el Santo Padre están previstos desde la comunión de los fieles, el dispositivo de las carpas, el sonido, las pantallas y hasta la seguridad, todo muy armado”, describió.

Recomendaciones para quienes quieran participar

Para los fieles que planean sumarse a alguna de las actividades, Ivaldi aconsejó organizarse en grupos, con alguna comunidad o parroquia, e inscribirse a través de la web “El Papa en la Argentina”. La inscripción no funciona como límite: se puede participar igual, pero ayuda a la organización a calcular la cantidad de gente que asistirá.

“Se podrá acceder desde un día de su llegada a los espacios por donde estará el Papa, con distintos círculos o perímetros de participación. Hay que ir con paciencia, alegría y deseo de encontrarse con el Papa y otros hermanos. Todos los lugares prepararon vigilias para que no sea un espacio vacío”, indicó.

Sobre la posibilidad de mal tiempo, fue tajante: “No se suspende nada”. Y recordó cuando el papa Francisco ofició una misa en su viaje a Asia bajo la lluvia y debajo de un paraguas.

La deuda pendiente que se salda

Para el sacerdote, esta visita tiene un significado especial porque completa un viaje que quedó trunco en el pontificado anterior. “Creo que esta visita del Papa León significa saldar esa deuda. Es el primer viaje a Latinoamérica, viene a Argentina y es el viaje más largo: 12 días donde habrá misas todos los días. Es un momento histórico”, cerró.

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