Un deudor se muda de provincia y el Estado lo pierde: la jugada técnica para que ya no pueda esconderse

Mauro Solano vio que cada provincia guardaba sus datos bajo llave y los deudores se esfumaban al cruzar la frontera. Lo que armó con un colega para frenarlos...

· 3 min de lectura
Un deudor se muda de provincia y el Estado lo pierde: la jugada técnica para que ya no pueda esconderse
Un deudor se muda de provincia y el Estado lo pierde: la jugada técnica para que ya no pueda esconderse

Catamarca fue pionera junto con Chaco en la primera federación de ecosistemas digitales entre dos jurisdicciones del país, un paso que ahora se proyecta a nivel federal con la conexión de los registros de deudores alimentarios morosos.

Así lo explicó Mauro Solano, director ejecutivo de FederAI, un espacio de cooperación entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que busca traducir la tecnología en soluciones concretas para la gestión pública.

El problema de los datos fragmentados

Según Solano, el gran problema de las administraciones públicas es que, aunque disponen de grandes cantidades de información, esta se encuentra repartida entre organismos y niveles de gobierno que no siempre pueden o quieren intercambiarla. Esa fragmentación genera decisiones incompletas y debilita la prestación de servicios públicos de calidad.

Por eso, la verdadera transformación digital no empieza con una aplicación nueva, sino cuando los Estados intercambian información, coordinan agendas y colaboran en un marco de confianza.

El caso de los deudores alimentarios

El primer caso testigo de FederAI fue el de los Registros de Deudores Alimentarios Morosos (REDAM). Cada provincia tiene el suyo, pero no están conectados entre sí. Esto significa que una persona incumplidora puede mudarse de jurisdicción y desaparecer del radar estatal.

Para resolverlo, FederAI y los gobiernos provinciales trabajaron en conectar los sistemas sin reunir la información en una base central. Cada organismo controla sus datos y define qué servicios ofrece y quiénes pueden utilizarlos. Las comunicaciones se cifran y las operaciones se firman digitalmente, de modo que cada provincia puede aplicar sus propias medidas de seguridad.

La interoperabilidad, aclaró Solano, no es solo tecnológica: también es jurídica, organizacional y política. Hay que acordar quién consulta, con qué finalidad, qué información es necesaria, cómo se actualiza y cómo se registra cada operación.

La trayectoria de Catamarca

Catamarca no parte de cero. La Ley provincial 5.763 creó en 2022 el Ecosistema de Integrabilidad Digital Catamarqueño, que mejoró la interoperabilidad de sus sistemas bajo criterios de seguridad, confidencialidad y trazabilidad. Meses después, junto con Chaco, protagonizó la primera federación de ecosistemas digitales entre dos jurisdicciones del país.

Ese trabajo, que se sostiene desde la Secretaría de Modernización del Estado provincial, ahora encuentra en la agenda federal un espacio para proyectarse con mejores estándares y nuevas herramientas.

Para Solano, la cooperación reduce costos, evita resolver por separado los mismos problemas y permite aprovechar el conocimiento de otras administraciones. No busca uniformar sistemas diferentes, sino compartir soluciones para que cada provincia progrese en su propia agenda.

Conectar los REDAM no resolverá por sí solo el incumplimiento de las obligaciones alimentarias, pero puede mejorar la información disponible y ampliar la respuesta estatal. Sobre todo, demuestra que es posible pasar del diagnóstico a una implementación verificable.

Más para leer

Emprendedores de la Capital ya tienen una web para encontrar cursos y contactos
Tecnología
Catamarca presentó un mapa geológico interactivo, gratuito y abierto a todo el mundo
Tecnología
Catamarca Minera ya tiene su portal digital: así se podrá consultar el potencial minero de la provincia
Tecnología
Catamarca ya tiene un mapa geológico interactivo: cómo consultar los activos mineros
Tecnología
IA: la advertencia de una emprendedora catamarqueña sobre quiénes serán reemplazados
Tecnología
Espejos inteligentes desde $129.000: la tecnología que convierte el baño en un centro multimedia
Tecnología