Un diputado libertario justificó su visita a detenidos por la dictadura, pero su argumento descolocó a todos
Un diputado de La Libertad Avanza defendió en el recinto su visita a detenidos por la dictadura con un argumento que descolocó a propios y ajenos. La causa que se abrió tras el episodio terminó de una manera que muchos no esperaban.
El cierre del plenario que debatía el proyecto de "Defensa de la Soberanía Nacional" se convirtió en un campo de batalla por la memoria de la última dictadura militar. El diputado entrerriano Beltrán Benedit (La Libertad Avanza) quedó en el centro de la escena al justificar su visita a detenidos por delitos de lesa humanidad con un argumento que generó rechazo en varios bloques.
La discusión sobre el proyecto, que busca definir si se incluyen reformas de seguridad más duras para quienes realicen actividades extractivas en Malvinas, quedó en un segundo plano cuando el nombre de Benedit y su visita a la cárcel de Ezeiza volvieron a sonar en el recinto.
El descargo del diputado
Al sentirse aludido, Benedit pidió la palabra y negó haber visitado genocidas. "Se ha instalado en el país la palabra genocidio en un país en el que, hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano procesado, y menos condenado, por genocidio", sostuvo.
Lejos de moderarse, ratificó su postura sobre la década del '70: "Hubo un plan de las fuerzas contrarias que combatieron, que fueron las fuerzas subversivas terroristas y lo quiso llevar adelante Mario Santucho".
Más tarde, se refirió específicamente a la visita que realizó en julio de 2024 a la unidad federal de Ezeiza junto a otros cinco diputados del bloque libertario, con quienes se fotografió con un grupo de detenidos por delitos de lesa humanidad, entre los que se encontraba Alfredo Astiz. "Con respecto a la visita, le recuerdo que en este país, donde la mayoría son creyentes y gente de fe, es una buena costumbre acompañar a los enfermos, visitar a los presos y ayudar a los necesitados", argumentó.
La reacción en el recinto
La intervención de Benedit buscó ser interrumpida por Germán Martínez (Unión por la Patria), quien instó a su bloque a abandonar la sala legislativa. "Sea valiente, quédese", lo desafió Benedit, que también lo interpeló: "¿Te duele la verdad?".
El presidente del plenario, el también oficialista Carlos Zapata, intervino para pedirle a su compañero de bancada que se circunscriba al temario. Finalmente, le cerró el micrófono y dio por terminado el encuentro. "Me cansé de no decir nada", concluyó Benedit, ya sin micrófono.
El contexto judicial que Benedit omitió
Aunque el diputado afirmó que en Argentina no se aplica la figura de genocidio, desde 2006 la Justicia penal reconoce formalmente que existió un plan sistemático de exterminio contra un grupo nacional específico. Bajo ese criterio, los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles, más allá de que las condenas a los responsables se computan como la suma de delitos individuales, como homicidio, privación ilegítima de la libertad, sustracción de menores, desaparición forzada y abusos sexuales.
Qué pasó con la visita a Ezeiza
La visita al Complejo Penitenciario de Ezeiza fue protagonizada por Lourdes Arrieta, Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra, María Fernanda Araujo y Rocío Bonacci. Cuando el hecho tomó estado público, el juez Daniel Obligado, del Tribunal Oral Federal 5 a cargo de la ejecución de la pena a represores de ESMA, denunció lo ocurrido ante la justicia federal de Lomas de Zamora.
Sin embargo, un año después, en julio de 2025, el fiscal de Lomas de Zamora Sergio Mola consideró que no había elementos para avanzar con imputaciones y la causa se archivó. "Se trató de un grupo de representantes de uno de los poderes del Estado que, al presentarse en el Complejo Penitenciario Federal VII, expresaron que concurrían a verificar las condiciones de detención de personas allí alojadas. Que a una visita a detenidos por parte de representantes del Estado las autoridades del SPF la hayan considerado como una 'recorrida' no parece ilógico", evaluó el fiscal. En 2024, también fracasó un intento legislativo por investigar el episodio.
Además de Alfredo Astiz, entre los condenados que recibieron la visita se encontraban Adolfo Donda, Raúl Guglielminetti, Antonio Pernías, Gerardo Arráez, Carlos Suárez Mason (hijo), Horacio Luis Barcena, Juan Manuel Cordero, Mario Marcote y Miguel Britos.