Un diputado presentó una cuestión de privilegio contra el presidente por una decisión que podría cambiar el rumbo del país
¿Está el gobierno actuando fuera de los límites constitucionales? Un diputado interrumpió un debate clave para hacer una acusación grave que podría tener consecuencias históricas.
Un legislador acusó al Poder Ejecutivo de actuar fuera de la Constitución en medio de un debate clave. Durante la sesión por la reforma de la Ley de Glaciares, el diputado nacional Juan Marino interrumpió los procedimientos para cuestionar directamente al presidente Javier Milei.
Marino presentó una cuestión de privilegio contra el mandatario, alegando que está involucrando al país en un conflicto bélico sin la autorización requerida del Congreso. El legislador apuntó específicamente al alineamiento con Estados Unidos e Israel, advirtiendo sobre graves consecuencias institucionales.
“Están llevando adelante un acto inconstitucional e ilegal”, sostuvo el diputado durante su intervención. Criticó que el Ejecutivo haya expresado disposición a brindar apoyo militar sin pasar por el Parlamento, planteando una pregunta directa: “¿Por qué no someten estas decisiones a una deliberación en este Congreso?”.
El oriundo de General Madariaga remarcó que la Constitución establece claramente que es el Congreso quien debe autorizar cualquier participación en conflictos internacionales. “Es una facultad exclusiva de este cuerpo”, enfatizó, señalando la importancia de respetar las atribuciones legislativas.
En su discurso, Marino también alertó sobre el contexto global actual. Criticó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, a quien acusó de amenazar con un “genocidio”, y cuestionó la escalada bélica en Medio Oriente y sus posibles repercusiones para Argentina.
El diputado destacó que un amplio grupo de legisladores está impulsando iniciativas para fijar una postura institucional clara. Reveló que 121 diputados de distintos bloques apoyaron proyectos para que el país se declare neutral y rechace cualquier participación en el conflicto internacional.
“Lo que está en juego es si vamos a hacer valer la Constitución”, afirmó Marino con contundencia. Llamó a avanzar con una sesión especial para formalizar esa posición y preservar a Argentina como “zona de paz”, evitando cualquier involucramiento en conflictos ajenos.
La intervención se produjo en una jornada legislativa marcada por múltiples debates y cruces políticos. Finalmente, la reforma de la Ley de Glaciares fue aprobada por 137 votos afirmativos, 113 negativos y 3 abstenciones, en medio de este tenso intercambio institucional.