Un dirigente del SIPGER recibió una amenaza directa y el sindicato salió a denunciarlo: qué se sabe
Un dirigente del SIPGER recibió una amenaza directa que el gremio calificó de extrema gravedad. ¿Qué dijeron desde la conducción y qué acciones legales anticiparon?
El Sindicato Petrolero, Gas Privado, Energías Renovables (SIPGER) denunció que uno de los miembros de su Comisión Directiva fue blanco de una amenaza de extrema gravedad. La organización, que lidera Rafael Güenchenen, anticipó que impulsará acciones legales y dejó un mensaje contundente: "No vamos a dejarnos amedrentar".
Según el comunicado firmado por el secretario general, el hecho ocurrió en medio de una serie de conflictos y procesos judiciales que, a criterio de la conducción, buscan presionar al gremio. El SIPGER evitó reproducir los términos exactos de la intimidación, pero aseguró que al dirigente le advirtieron que avanzarían judicialmente contra la organización y sus representantes.
¿Qué dijo el SIPGER sobre las causas judiciales?
El sindicato recordó que tiempo atrás se dictó una medida cautelar en su contra a raíz de una protesta vinculada con el incumplimiento de una operadora. En ese entonces, la organización presentó sus argumentos y defendió la legitimidad del reclamo. Según el comunicado, la Justicia finalmente dejó sin efecto esa cautelar y determinó que el gremio no había cometido delito alguno.
A partir de ese antecedente, la conducción aseguró que recibió información sobre la preparación de nuevas denuncias y causas. "Se estaban preparando nuevas causas, denuncias falsas y operaciones destinadas a presionar al Sindicato y a sus autoridades", sostuvo el SIPGER, que dejará registrada toda la secuencia para que cualquier eventual acción judicial sea analizada en ese contexto.
Defensa de la autonomía sindical
Otro de los ejes centrales del comunicado fue la defensa de la libertad sindical. "La libertad sindical no depende de la tolerancia de ningún funcionario", expresó la conducción, que remarcó que los trabajadores tienen derecho a organizarse, elegir autoridades y defender colectivamente sus intereses.
El sindicato rechazó cualquier intento de condicionamiento externo y afirmó que su conducción responde a los afiliados. "Al SIPGER lo conducen los trabajadores y nadie va a decidir por ellos desde afuera", manifestó Güenchenen, quien aseguró que cuenta con el respaldo del cuerpo de delegados y del conjunto de los trabajadores.
Críticas a la actividad petrolera en Santa Cruz
El comunicado también incluyó cuestionamientos a la situación de la actividad hidrocarburífera provincial. El SIPGER mencionó la caída de la producción, la pérdida de puestos de trabajo, la salida de operadoras y la demora en nuevas inversiones como algunos de los principales problemas del sector. "Ningún apriete genera producción, atrae capitales o crea empleo", afirmó la conducción sindical.
Además, el gremio criticó las decisiones vinculadas con la salida de YPF y la transición hacia nuevas operadoras, señalando que fueron tomadas fuera de la organización y que sus consecuencias deberían ser asumidas por quienes tuvieron responsabilidad en ese proceso. Pese a la reducción de recursos atribuida a la crisis, la conducción aseguró que mantuvo prestaciones, beneficios y atención en sus sedes para los afiliados y sus familias.
Acciones legales y continuidad institucional
Frente a la amenaza denunciada, el SIPGER informó que promoverá las acciones legales correspondientes. "Promoveremos las acciones legales correspondientes para que quienes resulten responsables respondan por lo ocurrido", indicó el comunicado, que también confirmó que la organización ejercerá todas las herramientas gremiales, institucionales y legales disponibles.
Al mismo tiempo, el sindicato aseguró que su actividad institucional continuará con normalidad y que mantendrá abiertas las instancias de negociación. "No tenemos miedo. Nos respaldan los trabajadores y la tranquilidad de haber cumplido con nuestras responsabilidades", expresó Güenchenen.
El comunicado concluyó con una definición política y gremial: "Los cargos pasan. Los trabajadores quedan. Y el SIPGER también".