Un disparo en el cuello, una muerte y 13 años de cárcel para un gendarme de San Juan
El gendarme sanjuanino Fabricio Cortez fue condenado a 13 años de prisión por matar a un ladrón en Rosario. ¿Qué pasó esa noche y por qué el tribunal rechazó la legítima defensa?
El gendarme sanjuanino Fabricio Cortez, oriundo de Jáchal, fue condenado a 13 años de prisión efectiva por el homicidio de Marcelo Flores, un hombre que recibió un disparo en el cuello mientras intentaba escapar tras robar cableado eléctrico en un barrio de Rosario. El fallo se conoció este miércoles.
El tribunal integrado por los jueces Facundo Becerra, Paula Álvarez y Valeria Pedrana, del Centro de Justicia Penal de Rosario, dictó la sentencia. Cortez está detenido desde el hecho, ocurrido el 5 de abril de 2023, por lo que ya lleva más de tres años privado de la libertad.
¿Qué pasó aquella noche?
Según la acusación del fiscal Alejandro Ferlazzo, el episodio se produjo alrededor de las 20.20 en calle Medrano al 2300, en el barrio La Cerámica. Marcelo Flores y otro hombre recorrían la zona recolectando cartones y restos de comida cuando intentaron retirar un cable del tendido eléctrico que ya estaba cortado, con la intención de sustraerlo.
La maniobra fue advertida por Cortez, quien se encontraba en su vivienda vestido de civil. Primero llamó al 911 para denunciar el intento de robo y luego salió a la calle con su pistola reglamentaria Pietro Beretta calibre 9 milímetros.
Al advertir la presencia del gendarme, el acompañante de Flores escapó, mientras que la víctima intentó huir por otra calle. En ese momento, Cortez inició una persecución y efectuó un disparo que impactó en el cuello del hombre.
Flores alcanzó a correr algunos metros antes de desplomarse sobre calle Baigorria. Allí, el gendarme lo redujo y solicitó una ambulancia, pero cuando el personal médico llegó al lugar, la víctima ya había fallecido.
El juicio y la condena
Durante el debate oral, el fiscal había solicitado una pena de 12 años de prisión, mientras que la querella reclamó 33 años. Finalmente, el tribunal resolvió condenar a Cortez a 13 años de cárcel, al considerar acreditada su responsabilidad penal en el hecho.
La defensa, encabezada por el abogado Carlos Varela, sostuvo que el gendarme actuó en legítima defensa o, en todo caso, que existió un exceso en esa circunstancia. "Fabricio actuó como correspondía. Intervino en un suceso delictual en el despliegue conductual que estaban realizando Flores y sus amigos, vinculado a delitos contra la propiedad", argumentó el defensor durante su alegato.
Sin embargo, el tribunal rechazó esa postura y resolvió imponer la pena de cumplimiento efectivo al cabo sanjuanino.