Un docente de la UNCA puso su laboratorio al servicio de una investigación que preocupa a los citricultores
Un docente de la UNCA fue convocado para un proyecto internacional que busca frenar una enfermedad que golpea a los naranjales. Su tarea clave: capacitar al equipo en herramientas moleculares. ¿Qué encontraron?
El docente e investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCA, Nelson Bernardi Lima, fue convocado como investigador extranjero para sumarse a un proyecto internacional que estudia la leprosis de los cítricos y los ácaros que transmiten la enfermedad. La propuesta, financiada por el programa peruano PROCIENCIA, reúne a universidades de Argentina, Brasil y Perú.
La coordinación general está en manos de Javier Huanca Maldonado, de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA). Del proyecto también participan la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), de Perú, la Universidade Estadual Paulista "Júlio de Mesquita Filho" (UNESP), de Brasil, y la UNCA. La iniciativa fue seleccionada en la convocatoria de Proyectos de Investigación Básica 2025-01.
Qué busca el proyecto
El eje del estudio es el naranjo dulce (Citrus sinensis) y su vínculo con los virus asociados a la leprosis, los ácaros vectores y los ácaros predadores que habitan las regiones de la selva central y sur del Perú. La meta es conocer la diversidad de estos organismos y producir información que permita diseñar mejores estrategias de manejo en las plantaciones.
Dentro del equipo, Bernardi Lima tiene una tarea concreta: capacitar al personal técnico en el uso de herramientas moleculares y optimizar los protocolos de extracción de material genético, PCR y análisis de datos moleculares y filogenéticos. Esas técnicas permiten identificar los organismos y estudiar su parentesco evolutivo, lo que mejora la precisión con la que se caracterizan los agentes que provocan la enfermedad y los vectores que la propagan.
Una amenaza para la producción de naranjas
La leprosis es una de las enfermedades que más preocupa a la citricultura, sobre todo al cultivo de naranjas. Está asociada a virus que transmiten ácaros del género Brevipalpus y se manifiesta con lesiones en hojas, frutos y ramas. En los casos más severos, puede provocar la caída prematura de los frutos, la defoliación y la muerte de ramas. A eso se suma el daño comercial: las manchas desmejoran la calidad de la fruta y golpean directamente los ingresos de los productores.
El aporte de los enemigos naturales
El estudio de los ácaros predadores introduce una mirada sustentable. Al identificar a los enemigos naturales de los vectores, el proyecto sienta bases para futuros programas de control biológico integrados al manejo del cultivo. Estos estudios podrían reducir la dependencia de los acaricidas. La aplicación práctica y la validación de resultados son parte central de la propuesta.
Como parte de las actividades del proyecto, en agosto Bernardi Lima dictó una capacitación destinada a docentes e investigadores de las instituciones participantes. El encuentro se realizó en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, en la ciudad peruana de Arequipa, y sirvió para fortalecer las capacidades técnicas del equipo y fomentar el intercambio de conocimientos entre las universidades involucradas.