Un drama silencioso: la deuda millonaria que pone en jaque la salud de los salteños
La deuda de más de 10 mil millones de pesos de las obras sociales pone en riesgo la atención médica. El gerente del Hospital San Bernardo advierte que los pacientes quedan desamparados. ¿Hasta cuándo resistirá el sistema?
La deuda de las obras sociales con los hospitales públicos de Salta supera los diez mil millones de pesos y ya no es solo un problema contable: la atención médica de miles de afiliados corre peligro. El gerente del Hospital San Bernardo, Dr. Pablo Salomón, lanzó una alerta que nadie quiere escuchar.
¿Qué está pasando con la plata de las obras sociales?
Lo que empezó como una pulseada por números y plazos de pago se transformó en una crisis sanitaria. Las prestadoras acumulan una mora multimillonaria que desfinancia a la red pública y, según denuncian las autoridades, empieza a dejar a los pacientes sin respuesta.
“La deuda millonaria lo único que hace es perjudicar a la institución y desfinanciarla”, afirmó Salomón, dejando en claro que el dinero que no llega se traduce en falta de insumos, recursos y capacidad operativa.
“Están desamparando a los pacientes”
El punto más crítico, sin embargo, no está en los balances. El gerente del San Bernardo fue directo: “Las obras sociales no se están haciendo cargo y están desamparando a los pacientes”. La frase sacude porque pone en evidencia que quienes pagan mes a mes su cobertura pueden quedar en la calle por la morosidad de sus administradores.
La incertidumbre crece en las salas de espera, las guardias y los quirófanos. Ante la falta de fondos, los hospitales ven reducir su margen de maniobra y ya advierten que, si la situación no se revierte, podrían verse obligados a tomar una decisión extrema.
¿A quiénes atenderán si no hay plata?
Las autoridades hospitalarias anticipan un escenario límite: destinar los escasos recursos únicamente a personas sin cobertura médica, dejando al descubierto a los afiliados de obras sociales que, aunque aportan, quedan atrapados en la mora de las prestadoras.
“De no revertirse esta situación de forma urgente, la salud pública se encamina a tomar una decisión límite”, advierten desde los centros de salud. La pregunta que miles de salteños se hacen hoy es una sola: ¿hasta cuándo resistirá el sistema?