Un empresario del petróleo dijo que la salida de YPF fue lo mejor para Chubut y encendió la polémica
En plena Expo Industrial de Comodoro Rivadavia, un gerente de una de las operadoras que quedaron en la cuenca lanzó una frase que partió el auditorio. Aplausos de un lado, gestos duros del otro: entre los presentes había exdirectivos y trabajadores de YPF. Qué dijo y por qué sigue abierto el debate.
Adolfo Storni, gerente general de Capsa-Capex, defendió el nuevo escenario de la Cuenca del Golfo San Jorge y aseguró que los cuatro operadores actuales pueden hacerlo mejor que la petrolera de mayoría estatal. La frase, pronunciada en la Expo Industrial de Comodoro Rivadavia, generó aplausos en una parte del auditorio, pero incomodó a exdirectivos y trabajadores de YPF presentes en la sala.
"Insisto en que la salida de YPF es lo mejor que le pudo pasar a Chubut", afirmó Storni durante la mesa que reunió a los principales operadores de la cuenca. No se trató de un comentario aislado: el ejecutivo lo usó para respaldar el proceso de transformación que atraviesa la actividad desde el retiro de YPF de sus áreas convencionales y la llegada o consolidación de nuevos operadores.
El argumento de Storni: “malas prácticas y vicios”
El gerente de Capsa-Capex no solo apuntó a quién opera los yacimientos. Para él, el problema de fondo eran ciertas formas de hacer las cosas que se habían incorporado con los años. "Se necesita mucho arraigo y compromiso para cambiar malas prácticas y vicios que había que erradicar", sostuvo.
También reconoció los beneficios sociales que dejó el modelo anterior. "Entiendo que hay muchas viudas y el modelo de YPF tenía muchos beneficios sociales, pero cualquiera de los cuatro operadores actuales lo puede hacer mejor", agregó. Con "viudas" se refirió a quienes quedaron afectados por el cambio, como los que "perdieron alguna licitación".
La frase cosechó aplausos de una parte importante de los presentes. Sin embargo, en el auditorio había exdirectivos y trabajadores vinculados a YPF que tienen otra lectura de la historia de la compañía, sobre todo en Comodoro Rivadavia, donde el peso de la empresa excede la discusión sobre eficiencia empresaria.
Las dos dimensiones de un debate que no se cierra
La discusión sobre la salida de YPF tiene dos planos difíciles de separar. Por un lado, el desprendimiento de las áreas convencionales y la llegada de operadores privados con modelos productivos diferentes. Por otro, el peso histórico de YPF en una ciudad cuyo desarrollo económico, social e institucional estuvo ligado a la empresa, creada a partir del petróleo descubierto en esa misma zona. Esa simbiosis no se explica solo con planillas de Excel ni con modelos predictivos de inteligencia artificial.
La frase de Storni tuvo un fin provocador y buscó despertar confianza en la nueva etapa, pero el retiro de la operadora de bandera, con los pendientes aún sin resolver, no es algo para festejar. No se trata de vivir entre lamentos, sino de sentar bases para que el nuevo esquema sea sustentable en el tiempo.
Qué hay detrás de la defensa de los cuatro operadores
Storni no planteó simplemente que YPF fue reemplazada por otras empresas. En rigor, son dos nuevas operadoras y otras dos que ya estaban desde antes. Su argumento es que el cambio permite construir otro modelo productivo. "Hay que dejar de añorar lo que fue YPF en su momento. Estas cuatro empresas lo pueden hacer mucho mejor", afirmó.
El esquema actual de la cuenca combina a PAE y Capsa, que permanecen, con Pecom y Crown Point, las dos nuevas, cada una con estrategias diferentes sobre yacimientos maduros. Durante la misma mesa, los empresarios coincidieron en que la cuenca ya no puede pensarse solo desde la administración del declino. PAE expuso su estrategia de recuperación terciaria, perforación y reparación; Pecom puso el foco en la inyección de polímeros; Capsa en la eficiencia, la perforación y la recuperación de producción; y Crown Point en la recuperación de pozos existentes y una nueva campaña de perforación.
El propio Storni había resumido el cambio con otra frase: "Lo peor ya pasó". Pero evitó presentar el escenario como una recuperación automática: admitió que no será sencillo recuperar todo el empleo perdido y que quedan muchos problemas por resolver.
El argumento que los operadores quieren instalar
La discusión de fondo es si el cambio de operadores puede traducirse en una cuenca más productiva y competitiva. Los empresarios sostienen que sí, pero con una condición: que el nuevo modelo no se limite a reemplazar una compañía por otras, sino que modifique la forma de operar.
Durante la mesa se habló de bajar costos, incorporar tecnología, recuperar pozos que todavía pueden producir, extender la vida de los yacimientos mediante secundaria y terciaria, mejorar la eficiencia energética y desarrollar proveedores locales. También hubo coincidencias en un punto que hasta hace poco parecía difícil: trabajar sobre una agenda común. Storni lo sintetizó de manera gráfica: "Hoy nos une una agenda común, no el espanto".
En esa agenda aparecen los costos de perforación, los servicios petroleros, la disponibilidad de equipos, los incentivos fiscales y la relación con sindicatos y contratistas. La defensa del nuevo modelo, entonces, no se limita a describir el reemplazo de operadores: el planteo empresarial es que la competencia entre compañías, la especialización y la inversión pueden generar una estructura más eficiente para una cuenca madura.
El interrogante que queda abierto
La frase de Storni abrió una discusión que probablemente no se cierre con los aplausos de una sala ni con el rechazo de quienes tienen una relación histórica con YPF. El interrogante podrá responderse en los próximos dos o tres años: ¿la salida de YPF permitirá efectivamente recuperar producción, inversión y actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge, o el nuevo esquema solo administrará de otra manera una declinación que lleva años?
Los cuatro representantes de operadoras coincidieron en que el desafío es recuperar las curvas de producción y se expresaron en contra de simplemente administrar una caída. Según lo escuchado el viernes en la Expo Industrial, tendrán la oportunidad de demostrarlo con resultados. Y en ese punto hay que separar dos temas: por un lado, la innegable historia de YPF en la ciudad y lo que aún tiene derecho a exigir en materia de reparación; por otro, la necesidad de aplicar estrategias empresarias, con exigencia y control eficiente del Estado provincial como dueño del recurso, que den viabilidad a la cuenca San Jorge durante al menos las próximas tres décadas.